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10 dedicatorias para regalar un libro estas navidades

Si eres un amante de los libros como nosotros —y por algo estás leyendo este blog, ¿no? — seguro que sabes que jamás ha habido amigo más fiel ni cobijo más seguro que un libro.

Si quieres expresar a los tuyos cómo de especiales son para ti, nuestra propuesta es clara: regala libros.

Porque cuando decidimos regalar un libro no sólo estamos dando un conglomerado de páginas, letras y palabras. Estamos compartiendo con esa persona unos personajes y una historia que, pese a ser de ficción, pueden revelar mucho más sobre nuestro pensamiento íntimo, sobre nuestro yo más auténtico... que cualquier conversación aleatoria un día cualquiera.

Por eso estamos decididos a vivir una #NavidaddeLibros.

Y claro, ¿qué es un libro sin su dedicatoria? Porque una dedicatoria puede ser breve o más larga, simpática o más emocional... pero siempre tiene un significado muy especial porque es la ocasión de abrirnos con la otra persona, de decirle cosas que no le solemos decir.

Por eso en este post te presentamos 10 estilos distintos de dedicatorias dependiendo de quién lo vaya a recibir, la tipología de la dedicatoria o la ocasión. ¡Y que esta Navidad se llene de palabras mágicas!


1. Dedicatoria navideña

¿Era evidente que no podíamos empezar por otro tipo de dedicatoria, no?

Porque la Navidad está aquí y es siempre un momento especial del año. No a todas las personas les gusta, no todos son fans de las campanillas y los renos... pero siempre trae consigo un acercamiento con familiares y amigos que resulta muy reconfortante. Y además viene acompañado de regalitos.

Si quieres honrar el espíritu navideño y escribirle unas palabras especiales a ese amigo o familiar cuando le regales un libro, puedes optar por mensajes como: "Son días grises y fríos pero confío en que este libro te reconforte tanto como a mí me pasa cada vez que estoy cerca de ti". O algo 100% navideño, si esa persona es de las que florecen cada vez que oyen un villancico, prueba con una dedicatoria como: "Espero que esta blanca Navidad se llene de sueños y de aventuras y que las podamos compartir juntos frente a la hoguera. ¡Feliz Navidad!".


2. Dedicatoria del autor

Si un libro es de por sí un regalo fantástico, ¡imagínate qué ilusión recibirlo con la dedicatoria hecha por el mismísimo autor! Si tienes la posibilidad de conseguirla es, sin lugar a dudas, el regalo perfecto.

Puedes intentar atrapar las codiciadas letras de un escritor en ferias del libro o presentaciones. Y estamos seguros de que va a hacer que esa persona se derrita. ¡Que no se diga que no lo has intentado!


3. Dedicatoria para lectores ocasionales

Puede ser que tu regalo vaya dirigido a alguien que viva la pasión por la lectura con una intensidad distinta a la del lector voraz. Aquí la mejor opción puede pasar por recalcar los intereses que la persona pueda tener y que se encuentran en el libro, para que sepa por qué le regalas ese libro y no otro, para que vea que te preocupas por saber qué le gusta y que quieres ayudarle a cultivar ese área que le gusta.

Y quien sabe, quizás le despiertas la voracidad lectora y, a partir de ahora, charlar de los libros que estáis leyendo puede ser un punto más de unión entre vosotros.

Para este tipo de regalos te recomendamos una dedicatoria del tipo “Sé de tu pasión por los misterios y cómo te encanta resolverlos, por eso te regalo esta novela negra…”.


4. Dedicatoria para el lector avanzado

Para aquellos con los que compartes la pasión por la literatura. Aquí puede ser interesante centrar nuestra dedicatoria en el motivo del regalo más que en su justificación. Por ejemplo: “Espero que esta novela expanda o destruya los horizontes de tu propio mundo de ciencia ficción…” o “Aquí va el ensayo filosófico sobre la aporofobia que se te pasó por alto. Espero que te enriquezca…”.

En este caso podemos ser tan específicos o enrevesados (véase la segunda dedicatoria) como queramos porque, al fin y al cabo, ya sabemos que esa persona tiene unos intereses muy concretos y, con nuestro regalo, sólo estamos avivando esa hoguera que ya sabemos que existe. Y, creednos, es una muy buena cosa que tengamos ese nivel de conocimiento de la otra persona.


5. Dedicatoria en relato

A lo mejor también te gusta escribir. En ese caso, si tienes un mensaje claro y una idea interesante, puedes atreverte con una dedicatoria en la que expliques un mini relato que sintetice todo aquello que quieres comunicar. Es una apuesta fuerte no apta para los que tengan un poco de vergüenza pero... dicen que el mundo se hizo para los valientes, ¿no?

Veamos cómo hacerlo. Pongamos que regalas un libro de meditación a un amigo para que aprenda a relajarse. Pues nada mejor que crear un mini relato donde tu amigo sea el protagonista y en el que narres una escena en la que él goce de plena quietud y paz interior. ¡Se sentirá identificado y se relajará antes de leerlo incluso! Y, sobre todo, va a apreciar ese tiempo que has dedicado no sólo a elegir el regalo sino también a convertirle en el centro de un relato. Así es muy difícil no acertar con el regalo.


6. Dedicatoria poética

De forma parecida a la dedicatoria en relato, ua dedicatoria poética puede capturar imágenes y metáforas potentes para que la dedicatoria sea un "producto literario" en sí. En este caso, a no ser que te atrevas con tu propia poesía, puedes buscar un poema que tenga una estrecha relación con la temática o el contenido del libro. Por ejemplo, si hablamos de la literatura, podríamos citar al gran Pablo Neruda en un poema como éste:

"Así cuando los dientes de la literatura  trataron de morder mis honrados talones, yo pasé, sin saber, cantando con el viento hacia los almacenes lluviosos de mi infancia [...]"

Aunque si eres un auténtico valiente te animamos a que dejes volar tu imaginación y escribas tus propios versos. Probablemente no te queden como los de Neruda pero podrás hablar de cosas más personales, que tienen más significado para vosotros dos, y sobre todo tendrá mucho más valor que le hayas puesto el esfuerzo personal de crear algo para esa persona. ¿Sabes que dicen eso de “vale la pena intentarlo”? Pues en este caso vale mucho la pena.


7. Dedicatoria para lanzar indirectas

Exactamente. Qué bien van esos libros que sirven de excusa para lanzar indirectas o consejos a amigos o familiares. Y si lo acompañas de una dedicatoria que acabe de recalcar el mensaje (más que nada por si no ha quedado claro), pues mejor que mejor.

Pongamos que alguien que conoces no cocina muy bien. Le podrías dedicar lo siguiente: “Te confío este libro para que puedas llevar a cabo la misión más importante de tu vida: no matarnos de hambre (eso o dejarme cocinar a mí)”. ¡Que no falte el sentido del humor en este tipo de dedicatorias!


8. Dedicatoria directa al corazón: la memoria

¿Sabes esas magdalenas que comías de pequeño que vendían en el horno de debajo de tu casa y que los domingos por la mañana iba a buscar tu padre para que desayunárais todos juntos? Y las buenísimas sensaciones que aún te vienen pasados los años siempre que por casualidad hueles una hornada de magdalenas recién hechas. ¿Te suena, verdad?

Pues queremos que hagas lo mismo pero con los libros. Si esa persona te ha contado alguna vez que un libro marcó su infancia o que leyó algo que le llegó al corazón en determinado momento de su vida… traerle ese pedacito de su vida de vuelta va a ser un regalo en mayúsculas.

Además va a quedar claro que escuchas a esa persona, que te fijas en los detalles, que te has molestado en buscar ese libro tan viejo que igual ya ni editan y que además le has puesto una dedicatoria que acaba de dejar claro lo especial que es esa persona para ti. Y este tipo de vínculo es lo más especial que podemos regalar. ¿Qué dedicatoria añadirle? Por ejemplo: “Para que al releer las historias de este conejito vuelvas a ser la cría que saltaba de charco en charco sin importarle lo que debía o no debía hacer”.


9. Dedicatoria breve

Dicen que lo bueno si breve… Y ya sabes cómo acaba el refrán. Si no tienes una idea clara sobre qué decir o, por el contrario, quieres decir demasiado, a lo mejor cortar por lo sano es la mejor opción.

Una dedicatoria de una frase es más que suficiente si sus palabras encapsulan un buen mensaje. No es fácil, pero el resultado vale la pena.

Un ejemplo podría ser: “Que este libro te sea pan tierno para morder a la soledad”. O dependiendo de la confianza que tengas con esa persona, siempre le puedes añadir un toque más divertido: “Que este libro te sea pan tierno para morder a la soledad… Y si no lo es, yo me dejo morder un poquito. Lo que haga falta para que luzca esa sonrisa.”


10. Una gran dedicatoria para un pequeño lector

Qué importantes son los primeros contactos con la literatura y qué poder tan maravilloso tienen a la hora de crear nuevos lectores.

Así es que si vas a regalar un libro a un niño que acaba de iniciarse en el universo literario, te recomendamos que hagas una dedicatoria que le motive a seguir leyendo y que recuerde con cariño al cabo de unos años.

En estos casos, algo breve y especial puede ser la mejor manera de dedicar: “Que este libro sea la primera de las muchas vidas y aventuras que te esperan en el mundo de la literatura”.

Una vez ese pequeño lector crezca y recuerde que su amor por la literatura empezó con un regalo que tú le hiciste, sabrás que habrá valido la pena cualquier rato que hayas invertido en pensar la mejor dedicatoria para él.

Y como nosotros también queremos mucho a nuestros lectores, no creas que vas a irte de este post sin nuestra dedicatoria para ti:

"Entre rosa y rosa, su majestad escoja"— Francisco de Quevedo

¿Por qué ésta? Porque pertenece a uno de los clásicos castellanos y creemos que refleja muy bien nuestro propósito a la hora de hablar de libros, escribir sobre libros, respirar libros.

Hay mil opciones ahí fuera para cada uno de nosotros. Sólo tenemos que escoger. Y tenemos la gran suerte de contar con siglos de buenísima literatura.

Por eso y porque la cita anterior no está exenta de humor, jeje. Dicen que Quevedo se la dijo a la reina cuando quería ganar una apuesta con sus amigos y debía insultar nada más y nada menos que a su Real persona. Por eso le dedicó esas palabras: “Entre rosa y rosa, su majestad es-COJA”.

Y es que los clásicos, las grandes historias, no dejan de ser historias reales y humanas, con humor, historias que esperan a ser descubiertas. Así que no te lo pienses dos veces y escoge con qué lectura vas a sorprender a los tuyos esta Navidad. Para ponértelo un poquito más fácil te hemos enlazado una lista de sugerencias que seguro que Papá Noel o los Reyes estarán contentos de recibir.

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