Problemas lectores en verano

No es que vayamos a quejarnos de tener un respiro de la rutina y podamos disfrutar de unas merecidas vacaciones. Y mucho menos vamos a quejarnos si tenemos tooooodo el tiempo del mundo para leer, para aventurarnos en nuevos géneros, para dar cuenta de esa saga a la que le teníamos tantas ganas o para pasear y enamorarnos de esas librerías tan pintorescas que sólo encontramos en nuestros destinos de vacaciones. 

Pero. Querido lector. Sabes que hay toda una subcategoría de problemas que a los fans de la lectura nos pasan ¡única y exclusivamente en verano! Y como las penas compartidas son menos penas... las hemos juntado en un post. Aunque a decir verdad jamás habrá obstáculo lo bastante grande como para separar a un lector de su lectura. Porque el verdadero lector no se deja amedrentar. Aunque le pasen cosas como las que te contamos en este post. 

Y bien, ¿con cuál de estos problemas lectores de verano te sientes más identificado? ⤵️


1) Pasar páginas es fácil... cuando no estás pringado de crema solar

Sí, sí, protegerse del sol y sus efectos nocivos es esencial y no podemos olvidarnos nunca de protegernos antes de salir de paseo, de poner rumbo a la piscina o de bajar a la terraza a por unas cervecitas frías. 

Pero ¡qué talento requiere poder pasar las páginas de tu libro cuando la crema solar se ha adueñado de todo tu cuerpo y tienes los dedos más pegajosos que si te acabaras de comer una bolsa de ganchitos! Eso es un talento lector especial, y poco se valora. Además no sabemos si seréis igual que nosotros en esto, pero somos de los que queremos conservar los libros limpios y perfectos y el tema de la crema solar nos lo pone bastante difícil. ^^


2) Leer en la playa (si la playa te deja) 

Esto es todo un fenómeno en sí mismo. La playa. El sonido de las olas, la brisa, el relax único de leer con un horizonte de olas ondulantes. La experiencia es mágica. Pero sólo cuando nos dejan. Porque el calor infernal, el niño que corre a tu lado y te echa arena encima, la playa abarrotada de gente y con conversaciones más que audibles... son todo un reto para nuestra concentración como lectores. 

Pero aún hay más. Y esto es una historia real. Irse a la playa a leer, poner la toalla en primera línea y disfrutando del relax... y que de repente una ola más alta de lo esperado nos arranque el libro de las manos y nos deje con cara de pasmo. Y sin lectura. No es de lo más habitual pero ha pasado. 

Así que sí, somos fans de leer en la playa... pero también hay que confiar en que la playa te deje. ? ¡Persistid, lectores! 


3) Cuando lo planificas todo pero...

Si sois fans de los detalles, es posible que tengáis en mente ir a ese rinconcito de ensueño de vuestro pueblo listos para disfrutar de una tarde de lectura. Y no puede faltar una mochilita donde pongamos una bebida, una toalla o pañuelo para no mancharnos, el móvil por si nos inspiramos y queremos inmortalizar el momento, un gorro para evitar el sol directo, la crema solar, las gafas de sol, las llaves, los auriculares por si queremos escuchar música, un snack...

Llegamos al sitio. Empezamos a poner nuestra paradita lectora y ¡#*@^%! ¡Nos hemos dejado lo único que no nos podíamos olvidar! ¡El libro! ¿Alguien en la sala a quién le haya pasado? Nah a nosotros tampoco... 

PD. Sí. 


4) El punto de libro invisible 

A veces las cosas van bien, suave y acorde al plan, y disfrutamos de una mañana de lectura fantástica. Ya sea en la piscina, en el jardín de casa o en ese rinconcito especial que hemos ido a visitar para estar aún más tranquilos. Satisfechos, cerramos el capítulo por donde dejamos por ahora la lectura y ponemos nuestro punto de libro hasta el próximo encuentro. 

Seguimos con nuestros planes y actividades veraniegas hasta que volvemos a querer leer. Abrimos el libro y ¡magia! El punto de libro se ha pulverizado como si le hubiera hecho un pase de manos el Mago Pop. 

Entre idas y venidas, que llevamos el libro con nosotros por todas las estancias de la casa y que, en general, en verano hacemos más de todo y no seguimos tanto una rutina... pues es muy fácil que el punto de libro decida su propio destino. Sin comunicárnoslo. Y entonces debemos demostrar como lectores que de verdad estábamos prestando atención a la lectura y somos capaces de encontrar esa página o, peor, ese pasaje que dejamos a medias. Nadie dijo que la vida del lector estuviera exenta de riesgos, jeje. 


5) Elegir qué libro leemos

Vale OK no suena mucho a problema. Ojalá pudiéramos tener siempre el tiempo para leer todo lo que nos apetezca. Pero eso no hace menos dificil elegir uno sólo entre toooodos los libros que tenemos a nuestra disposición.

De hecho existe un fenómeno llamado "parálisis por análisis" según el cual cuando hay varias opciones delante de una persona y debe tomar una decisión meditada valorando pros y contras de cada cual, puede acabar dando tantas vueltas a todos los pros y todos los contras de cada una para tomar la mejor decisión posible que, simplemente, acaba por no tomar ninguna decisión. 

Quizás no podamos ayudarte con el problema de pasar páginas untado de crema solar jeje... pero con esto sí podemos echarte un cable. Así que para evitar cualquier tipo de parálisis que te impida disfrutar de tu siguiente lectura, hemos preparado una selección con los imprescindibles que no te pueden faltar este verano. 

Sólo tienes que ir al principio de la lista, empezar a leer ese libro, y seguir con el resto de historias apasionantes que te esperan hasta que te sorprenda el final de vacaciones. Hasta entonces, estamos convencidos de que vas a disfrutar de ¡un felicísimo #Veraleo! ⛱️

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