Es uno de los grandes representantes de la literatura rusa y universal. Liev N. Tolstói  (1828 - 1910) está considerado un maestro de la ficción realista y uno de los novelistas más importantes del mundo. Títulos como Anna Karenina o Guerra y paz son clásicos indiscutibles que forman parte de todo canon literario que se precie.

 

“No hay más que una manera de ser feliz: vivir para los demás”

A día de hoy, lectores de todo el mundo siguen enganchándose y emocionándose con las historias surgidas de la pluma de Tolstói. Sus obras se reivindican no solo por la calidad literaria, sino también por su consciencia política, social e incluso medioambiental. Y es que Tolstói, que el 9 de septiembre cumpliría 194 años, es todo un personaje que plasmó en sus novelas gran parte de sus preocupaciones personales.

Por eso, en este artículo queremos presentaros un poco más a este autor universal. Para ello, os contaremos cinco anécdotas de Liev N. Tolstói  que quizás no conocéis.

Incómodo por su origen aristocrático

Tolstoi nació el 9 de septiembre de 1828 en el sino de una familia aristocrática. Su padre era un noble propietario y su madre, la princesa María Volkonsi. Con estos orígenes, podríamos suponer que el escritor llevaría una vida cómoda y holgada. De hecho, de joven llevó una vida bastante ociosa y disoluta. El cambio se produjo a partir de 1847, cuando dejó la gran ciudad para ir a vivir al campo, donde conoció de primera mano la miseria y opresión de los campesinos.

A medida que fue madurando, Tolstoi se sentiría cada vez más incómodo por sus orígenes aristocráticos y su riqueza, hasta llegar a sufrir una crisis existencial por ello. De hecho, los últimos años de su vida los pasó alejado de su familia, viviendo rodeado de campesinos, trabajando como zapatero, repartiendo limosna y llevando una vida realmente austera.

El nacimiento de su consciencia pacifista

Tolstoi combatió, junto a su hermano, en la Guerra de Crimea (1853-1856) como miembro de la brigada de artillería. Esta experiencia le marcó por dos razones. La primera fue su estancia en el hospital militar donde tuvo que estar para recuperarse de un reuma. Fue allí donde Tolstoi empezó a escribir de forma regular.

La segunda razón fue el Sitio de Sebastobol, una de las batallas más importantes de la Guerra y de la que Tolstoi sería testigo directo. La visión de la muerte y el dolor de los inocentes lo marcaron hasta el punto de hacer nacer en él un fuerte sentimiento pacifista y antimilitar que le acompañaría siempre.

Inspirador de la filosofía de Gandhi

El pacifismo se convirtió en un rasgo tan característico de Tolstoi que está presente en muchas de sus obras. Entre ellas, destaca El reino de Dios está en vosotros (1894), una obra en la que el autor plantea una sociedad ideal basada en su interpretación de las enseñanzas de Cristo. Gracias a esta y otras obras, Tolstoi se convertiría en una figura admirada por personalidades, entre las que destaca Mahatma Gandhi. El político indio encontró la inspiración para su propia filosofía de la no violencia en este libro de Tolstoi, con el que llegó a mantener una larga relación por correspondencia.

Excomulgado de la Iglesia ortodoxa

La vida y obra de Tolstói no estuvo exenta de polémica. De hecho, llegó a ser excolmugado por la iglesia ortodoxa a raíz de la publicación de su última novela, Resurrección (1899). En ella profundiza sobre la injusticia de las leyes humanas y critica la hipocresía de la Iglesia. Esto, claro está, no gustó a los patriarcas ortodoxos, que decidieron excomulgarlo en 1901.

Antes de llegar a este extremo, de hecho, Tolstoi ya estaba en el punto de mira de las autoridades políticas y religiosas de su país por sus críticas y ataques continuados al Estado y la Iglésia.

La difícil relación con su esposa Sophia

Tolstoi se casó a los 34 años con la joven Sophia Behrs, de 18. La relación empezó con una gran atracción entre los dos. Pero pronto el papel de Sophia en la relación iría quedando relegado a dar a luz a 13 hijos y pasar a limpio las novelas de su marido.  

A medida que Tolstoi se fue interesando por temas sociales y espirituales, perdió el interés por su mujer, a la que dejó a cargo de la gestión de los asuntos económicos y familiares mientras el vivía en el campo junto a los campesinos. En 1910, cuando el autor contaba ya con 82, llegó a abandonar su casa y su familia para iniciar una nueva vida. Sin embargo, murió poco tiempo después a causa de una neumonía.

Ahora que ya sabes más cosas de la vida de Tolstoi, ya estás preparado para entrar en su obra, en la que verás plasmados muchas de estas anécdotas. Si todavía no has explorado el universo literario de Tolstói, te animamos a hacerlo sin miedo, pues será una de tus experiencias como lector más satisfactorias. Estas son las novelas por las que deberías empezar.

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