Los valencianos Inma Almansa (ilustración) y Luis Ponce (guion) no son primerizos en publicar para Planeta Cómic. En 2018, editaron 100 pesetas, una tierna historia sobre los amigos de juventud y el paso del tiempo.

Este 2022, nos sorprenden con una serie de creación propia para los más pequeños, protagonizada por Sarah Holmes. Una obra llena de aventuras, misterio y que refuerza valores como la paridad, el ingenio, el trabajo en equipo, la empatía o la comprensión lectora.

El título no es el primero de la colección de Cómic Infantil y Juvenil, pero si el que inaugura la producción original de la línea. ¿Cómo surgió la idea y la posibilidad de desarrollar el proyecto?

Inma: La idea de hacer un proyecto nuevo surgió en un salón del Cómic al que fuimos a firmar 100 pesetas. Después de la firma, le comenté a Luis que me apetecía mucho que hiciéramos algo juntos de nuevo, pero que había pensado que esta vez fuera algo más dirigido al público infantil (aunque en realidad Sarah Holmes creemos que le puede gustar tanto a peques como a mayores). En ese mismo momento Luis comentó que llevaba tiempo rondándole por la cabeza escribir una historieta sobre una posible hija de Sherlock Holmes.

Luis: Siempre había querido hacer algo dentro del universo Sherlock Holmes, creo que cuando vi la película Mr. Holmes en la que Ian Mckellen hace de un anciano Sherlock pensé que era una gran idea imaginar a un anciano detective y que quizá en mi versión podría ayudar a resolver crímenes a una hija o nieta, supongo que es esa la idea que le conté a Inma. También recuerdo que en esas primeras charlas tuvimos claro que sería algo para el mercado infantil-juvenil y que sería más divertido que sucediera en la actualidad, eso nos obligaba a convertirla en tataranieta del legendario Sherlock Holmes. También tengo que decir que no conocíamos a Enola Holmes cuando empezamos a desarrollar todo, pero no pasa nada porque es como una tataratía de Sarah y seguro que se caerían bien.

La trama de la serie se sitúa en Londres. ¿Por qué se escogió esta ciudad en concreto?

I: Al ser la tataranieta de Sherlock Holmes, para nosotros era más lógico que la historia se desarrollase en Londres.

L: Podríamos haber incluido en la historia que Sarah hubiera nacido en cualquier parte, pero hay elementos del mundo de Sherlock Holmes que queríamos incluir, el número 221B de Baker Street, por ejemplo, es un lugar muy especial en la historia para Sarah, allí puede ir cada vez que quiere a consultar los libros de su tatarabuelo.

¿Cómo os documentasteis para recrear el ambiente londinense?

I: Para mí ha sido una experiencia muy bonita y divertida poder dibujar la ciudad de Londres. Yo tenía algunas fotos de los viajes que había hecho a Londres, y en concreto del último viaje que había hecho en 2019, justo antes de la pandemia, donde ya habíamos establecido algunos de los lugares que saldrían en la historia y que pude visitar y fotografiar para tomar referencias, como New Scotland Yard o el Palacio de Westminster, donde se encuentra el emblemático Big Ben. Este último, uno de los más importantes en la historia y que además se encontraba cubierto con andamios debido a las obras de restauración.Por suerte tenía fotos de otros años y en internet pude encontrar bastantes imágenes para documentarme y que me sirvieron de referencia para dibujar el reloj.

 L: A mí me encanta la ciudad y conozco algún lugar, me bastó con buscar imágenes en internet si quería explicarle algo a Inma. Si recuerdo documentarme sobre el funcionamiento del reloj de la torre porque era importante para la historia y también algo sobre el fútbol de Londres porque, aunque a Sarah no le gusta mucho el fútbol, Watson es todo un experto en la Premiere League y como yo soy del Valencia y no del West Ham no estaba muy al día de todo…

¿Los tomos son autoconclusivos o cada uno se podrá leer de forma independiente?

I: La serie está pensada para leerse en orden, si bien es cierto, cada tomo hablará sobre un caso, pero además de esto hay una trama que se continúa en la serie.

L: Funciona como muchas series de crímenes de la tele (y del cómic), en cada episodio los lectores podrán disfrutar de un caso completo y también conocer una parte de la historia de Sarah y su archienemigo, porque tiene uno.

A la hora de desarrollar a los personajes protagonistas, tanto física como emocionalmente, ¿qué tipo de proceso seguisteis?

I: En mi caso, mediante su aspecto quería representar una niña con cara de pilla, muy lista y despierta, atenta a todos los detalles. Watson queríamos que fuera todo lo opuesto a Sarah, un niño gracioso, con una simpática cara de bobalicón que a veces parece que no se entere de nada, siempre con su uniforme y su mochila del colegio. Físicamente también tenía que ser todo lo opuesto a Sarah, además a mí me gustaba mucho la idea de que Sarah tuviera colores fríos y Watson colores cálidos, creo que la combinación de ambos al igual que las personalidades encaja muy bien.

Para nosotros era importante que la personalidad de Sarah que es más “sabionda”, no quedara cargante al leerlo, es una niña que sabe de todo y te puede soltar parrafadas eternas y ahí estaba Watson para contrarrestar esa personalidad, un niño que se aburre al escuchar cuestiones que no entiende, y a veces dice cosas absurdas pero graciosas.

L: Y lo mejor es que aún hay cosas que no sabemos de ellos, es muy divertido cuando retomas los personajes para escribir y dibujar un nuevo álbum y te haces preguntas sobre su personalidad y piensas qué pensarían o qué harían en determinadas situaciones. El mayor reto era crear a Sarah porque es la prota y todo gira en torno a ella, a partir de ahí te preguntas si tiene padres, a qué se dedican, dónde están, si tiene perro… Además, Sarah tiene la complejidad de que es un personaje muy sabiondo (a veces desespera a todos) como decía Inma, pero tiene que caerte bien y aunque su mente es especial y tiene algo de súper heroína por otra parte es una niña normal con problemas e inquietudes de una niña de su edad. Watson fue más sencillo porque es una especie de cara B de Sarah, es más pequeño, más despistado, más asustadizo y aunque no tiene la capacidad de observación de Sarah conoce cosas que Sarah ignora.

¿Alguna influencia/homenaje reconocible además de Arthur Conan Doyle?

I: Una de las influencias es la de la serie de la BBC Sherlock, de la que somos muy fans. Nos gustaba mucho la idea de homenajear ese estilo tan visual de representar las habilidades deductivas de Sherlock.

También animamos a los lectores a buscar el cameo de Sherlock y Watson de la serie “Sherlock” (Benedict Cumberbatch y Martin Freeman) dentro de una de las viñetas del primer volumen. Puede que los encuentren paseando por la ciudad intentando resolver un caso.

L: Hay algún guiño a los casos clásicos de Sherlock Holmes, hay que buscar por las estanterías del 221B de Baker Street… En cuanto a influencias que puedan haber venido a mi cabeza durante la creación de la serie… Aunque es más mayor que Sarah, me gustaban muchos los casos de la serie Verónica Mars y en cuanto a aventuras en Londres soy fan de Blake y Mortimer.

Un momento, el Big Ben marca las 17 de la tarde, os tenemos que dejar para ir a tomar el té y leer vuestro cómic.

¡Gracias por vuestro tiempo!

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