Cuenta Carl F. Hostetter, uno de los editores designados por la familia Tolkien para publicar los ensayos lingüísticos del Profesor, que en 1997 recibió de Christopher Tolkien un fajo de fotocopias de varios manuscritos y textos mecanografiados que recibían el nombre colectivo de “ensayos filológicos tardíos”. La mayoría de ellos pertenecían a los últimos años de la vida de Tolkien, cuando el autor de El Señor de los Anillos retomó muchos de los cabos sueltos de su mitología con el fin de dotar a su mundo y su mitología de una mayor coherencia. Sin embargo, en la obra de Tolkien la lengua y la literatura siempre están inextricablemente unidas, y estos “ensayos filológicos” no se limitaban a disertaciones lingüísticas, sino que derivaban en especulaciones sobre asuntos de la más variada índole, desde la elaboración de lembas hasta la vida sexual de los Elfos. Ahora, veinticinco años después, se publica por fin el conjunto de todo este material.

La primera parte de La naturaleza de la Tierra Media recoge una serie de reflexiones en torno al paso del tiempo en Arda. Aquí, entre otras cosas, Tolkien nos ofrece un relato mítico sobre el despertar de y los primeros años de los Primeros Elfos. De paso, proporciona un fascinante análisis de cómo los Elfos, siendo inmortales, perciben el tiempo. La segunda parte se centra en escritos de carácter más filosófico y metafísico sobre cuestiones muy diversas, como la comunicación entre mentes, la dinámica de la memoria élfica, las condiciones que determinan su proceso de reencarnación y su relación con la idea del destino. En la tercera parte encontramos unos cuantos ensayos acerca de temas más terrenales. Aquí, Tolkien nos habla de cosas como la construcción de viviendas élficas, el consumo de setas, los viajes a caballo, las voces de Enanos y la fundación de Nargothrond. Así mismo, contiene un borrador de un fragmento de El Señor de los Anillos —finalmente descartado por Tolkien debido a un nuevo giro argumental— que proporciona un atisbo de la relación entre Legolas y los caballos de los rohirrim. Uno de los ensayos más interesantes de la última parte del libro contiene información novedosa y detallada sobre la flora y fauna de Númenor. Sorprende sobre todo el papel de los osos, cuyos bailes atraen a viajeros de todos los rincones de la isla.

Carl F. Hostetter asume el difícil papel de sustituir a Christopher Tolkien como editor de los ensayos del Profesor. Hostetter realiza un trabajo muy digno, guiando al lector con mano firme a través de los sucesivos borradores, detallando la evolución textual y comparando este nuevo material con los textos más acabados, que en su momento fueron publicados en El Silmarillion y en Cuentos inconclusos. También aporta un ensayo de cosecha propia, en el que sitúa la metafísica de Tolkien en el contexto de la teología católica, y cierra el libro con un glosario de términos en quenya.

La publicación de textos inéditos del Profesor siempre es un acontecimiento, y ningún admirador de Tolkien en su sano juicio pasará por alto esta nueva recopilación de material original. La naturaleza de la Tierra Media abre nuestros ojos a muchas cosas que previamente sólo habían sido esbozadas o insinuadas, además de proporcionarnos mucha información totalmente novedosa. Muestra las facetas más conocidas y clásicas de Tolkien como lingüista y mitopoeta, pero también encontramos aquí a un subcreador cavilando sobre cuestiones metafísicas de gran calado. En definitiva, profundiza y ensancha el ya de por sí vasto tapiz de la Tierra Media, de la que nunca podemos tener suficiente.

MARTIN SIMONSON

Traductor al español de la obra de Tolkien.

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