Carlos López Otín

Carlos López Otín

Carlos López-Otín es catedrático de Bioquímica y Biología Molecular en la Universidad de Oviedo, donde compagina su labor docente con el desarrollo de líneas de investigación sobre cáncer y envejecimiento. El trabajo del grupo que dirige ha permitido el descubrimiento de más de 60 nuevos genes humanos y el análisis de sus funciones en la progresión tumoral y en otros procesos normales y patológicos. Además, ha contribuido a la anotación del genoma humano y de otros organismos de interés biomédico.

Desde 2010, codirige la contribución española del Consorcio Internacional del Genoma del Cáncer, que ha descifrado el genoma de centenares de pacientes con cáncer. Entre sus trabajos más recientes destacan el descubrimiento de dos nuevos síndromes de envejecimiento acelerado, el hallazgo de nuevos genes causantes de muerte súbita y melanoma hereditario, la definición de las claves moleculares de la salud y del envejecimiento, la detección de bacterias pro-longevidad y el diseño de estrategias de edición génica para el tratamiento de la progeria.

Carlos López-Otín es académico de la Academia Europea y de la Real Academia de Ciencias de España, y doctor honoris causa por varias universidades españolas y extranjeras. A lo largo de su carrera científica ha recibido diversas distinciones como el Premio Europeo FEBS de Bioquímica, el Premio DuPont de Ciencias de la Vida, el Premio Carmen y Severo Ochoa, el Premio México de Ciencia y Tecnología, el Premio Rey Jaime I de Investigación y el Premio Nacional de Investigación Santiago Ramón y Cajal.

Egoístas, inmortales y viajeras
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Egoístas, inmortales y viajeras

Carlos López Otín

Carlos López-Otín presenta Egoístas, inmortales y viajeras, el último ensayo que concluye su exitosa “Trilogía de la vida”, que inició con La vida en cuatro letras y El sueño del tiempo. En este último libro nos desvela los últimos avances sobre el cáncer.

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Sinopsis de Egoístas, inmortales y viajeras

Egoístas, inmortales y viajeras explora el pasado, la realidad actual y el futuro de una enfermedad que, en términos estrictos, no es una única entidad sino más de doscientas distintas, tantas como tipos celulares construyen los diferentes órganos y tejidos de nuestro cuerpo.

Discutiremos en primer lugar el origen del cáncer, una cuestión que hasta una fecha reciente no tuvo una respuesta concreta y de la que hoy podemos decir que es una enfermedad de los genes en el planeta de los genes. Esta enfermedad causa la transformación celular, en virtud de la cual una célula normal se convierte en una entidad egoísta que crece sin freno, inmortal que desoye las señales de muerte recibidas por las células dañadas y viajera, capaz de abandonar su tejido de origen y colonizar otros territorios para formar las metástasis. Nuestro indeseado e indeseable lugar preferente entre las víctimas de los tumores malignos deriva no solo de los errores intrínsecos a la copia de nuestro material genético, sino de nuestra absurda perseverancia en crear formas de interferencia biológica que han multiplicado nuestro riesgo natural de padecer cáncer. La exposición voluntaria a agentes cancerígenos, la alimentación inadecuada o la contaminación creciente del ambiente interfieren con una armonía molecular que necesitó más de tres mil quinientos millones de años para asentarse y llegar a construir seres tan complejos como los humanos.

A continuación, discutiremos cómo la biología molecular, esa joven disciplina surgida tras el descubrimiento de la estructura en doble hélice del ADN, intuyó que podía proporcionar nuevas ideas frente a un mal muy antiguo, e inició una etapa de continuos avances en el estudio de las causas y los mecanismos del cáncer. Esta nueva era de conocimiento ha cristalizado en los últimos años en innovadoras terapias contra el cáncer que ya nos regalan salud y vida. Además, expondremos los logros y las fronteras actuales de la inmunoterapia, una de las grandes promesas en el tratamiento de los tumores malignos.

Conocer para curar es la premisa fundamental bajo la que están escritas todas las páginas de este libro, pero también es importante que este conocimiento sirva para fomentar la prevención. Por ello, Egoístas, inmortales y viajeras incluye un apartado sobre la prevención del cáncer en el que explicaremos cómo influye la alimentación en el riesgo de padecer un tumor maligno. Además, comentaremos cómo una nutrición adecuada puede contribuir a mejorar la evolución clínica de los tumores o favorecer las respuestas a los tratamientos. Por último, expondremos otras estrategias para prevenir el cáncer y discutiremos la importancia de alejar nuestras vidas de cualquier fuente de toxicidad, incluyendo la humana, para mejorar el bienestar emocional y construir barreras preventivas contra la transformación maligna.

Finalmente, Carlos López-Otín afrontará la pregunta de cuál es el futuro del cáncer. Asumiendo que el avance de las nuevas terapias hace que, hoy y de manera general, sea más probable sobrevivir al cáncer que sucumbir a esta enfermedad, el autor tratará de mostrar a los lectores que la pregunta que debemos responder no es si el cáncer tiene futuro sino cómo será el cáncer del futuro y cómo nos enfrentaremos a su llamada.

Egoístas, inmortales y viajeras explora el pasado, la realidad actual y el futuro de una enfermedad que, en términos estrictos, no es una única entidad sino más de doscientas distintas, tantas como tipos celulares construyen los diferentes órganos y tejidos de nuestro cuerpo.

Discutiremos en primer lugar el origen del cáncer, una cuestión que hasta una fecha reciente no tuvo una respuesta concreta y de la que hoy podemos decir que es una enfermedad de los genes en el planeta de los genes. Esta enfermedad causa la transformación celular, en virtud de la cual una célula normal se convierte en una entidad egoísta que crece sin freno, inmortal que desoye las señales de muerte recibidas por las células dañadas y viajera, capaz de abandonar su tejido de origen y colonizar otros territorios para formar las metástasis. Nuestro indeseado e indeseable lugar preferente entre las víctimas de los tumores malignos deriva no solo de los errores intrínsecos a la copia de nuestro material genético, sino de nuestra absurda perseverancia en crear formas de interferencia biológica que han multiplicado nuestro riesgo natural de padecer cáncer. La exposición voluntaria a agentes cancerígenos, la alimentación inadecuada o la contaminación creciente del ambiente interfieren con una armonía molecular que necesitó más de tres mil quinientos millones de años para asentarse y llegar a construir seres tan complejos como los humanos.

A continuación, discutiremos cómo la biología molecular, esa joven disciplina surgida tras el descubrimiento de la estructura en doble hélice del ADN, intuyó que podía proporcionar nuevas ideas frente a un mal muy antiguo, e inició una etapa de continuos avances en el estudio de las causas y los mecanismos del cáncer. Esta nueva era de conocimiento ha cristalizado en los últimos años en innovadoras terapias contra el cáncer que ya nos regalan salud y vida. Además, expondremos los logros y las fronteras actuales de la inmunoterapia, una de las grandes promesas en el tratamiento de los tumores malignos.

Conocer para curar es la premisa fundamental bajo la que están escritas todas las páginas de este libro, pero también es importante que este conocimiento sirva para fomentar la prevención. Por ello, Egoístas, inmortales y viajeras incluye un apartado sobre la prevención del cáncer en el que explicaremos cómo influye la alimentación en el riesgo de padecer un tumor maligno. Además, comentaremos cómo una nutrición adecuada puede contribuir a mejorar la evolución clínica de los tumores o favorecer las respuestas a los tratamientos. Por último, expondremos otras estrategias para prevenir el cáncer y discutiremos la importancia de alejar nuestras vidas de cualquier fuente de toxicidad, incluyendo la humana, para mejorar el bienestar emocional y construir barreras preventivas contra la transformación maligna.

Finalmente, Carlos López-Otín afrontará la pregunta de cuál es el futuro del cáncer. Asumiendo que el avance de las nuevas terapias hace que, hoy y de manera general, sea más probable sobrevivir al cáncer que sucumbir a esta enfermedad, el autor tratará de mostrar a los lectores que la pregunta que debemos responder no es si el cáncer tiene futuro sino cómo será el cáncer del futuro y cómo nos enfrentaremos a su llamada.

Bibliografía de Carlos López Otín

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