
¿Cómo funciona el mundo? ¿Qué hitos están cambiando el funcionamiento del planeta? ¿Qué tiene que ver la geografía en todo esto? Si te preguntas y cuestionas de dónde venimos y hacia dónde avanzamos como sociedad, quédate a leer.
Álvaro Merino y José Luis Marín, parte del equipo de El Orden Mundial y autores —junto a Celia Hernando— de Las fuerzas que mueven el mundo, han sido los invitados del segundo episodio de la tercera temporada del pódcast ¿Te quedas a leer?, y nos han explicado cómo funcionan las relaciones internacionales de una manera muy divertida. A continuación, te dejamos algunas de las partes más interesantes que descubrimos en la entrevista, que puedes ver (sí, sí, ¡ver!) completa en nuestro canal de Spotify y Youtube:
El Orden Mundial nace como un proyecto universitario. La raíz es académica: empezó hace unos doce años. Los fundadores, que son ahora los directores, lo crearon en la universidad, desde el ámbito de las relaciones internacionales, y poco a poco lo fueron profesionalizando. Creo que ese proceso se consolidó en torno a 2018.
Nosotros dos somos periodistas y entramos después. Desde entonces ha ido creciendo y ahora funcionamos como un medio de comunicación al uso, aunque con nuevos formatos, por ejemplo, también tenemos podcast. En total, somos unas doce o trece personas en plantilla, más o menos.
Estamos muy informados, sí. A veces quizá demasiado. La actualidad da un poco de vértigo y, últimamente, un poquito de miedo. La geopolítica, sin embargo, es una palabra que está de moda. A la gente le atrae mucho y "vende".
Desde hace unos cinco años, la gente está muy interesada en el tema y, sobre todo desde la pandemia, se dio cuenta de que lo que pasa en el mundo, lo que ocurre fuera de nuestras fronteras, tiene un impacto directo en nuestro día a día.
Sí, al menos las líneas generales de lo que ocurre en el mundo, para orientarnos, porque es verdad que a veces cuesta. Lo que pasa es que la palabra que da miedo no es geopolítica, es política. Eso sí que da miedo.
La geopolítica trata de cómo influye la geografía en la política. Es decir, analiza las dinámicas sociales, económicas y políticas desde un punto de vista geográfico, o cómo la geografía influye en esas dinámicas. No solo pasa con la política; también con la historia. Hay autores que dicen que la historia es geográfica, porque no puedes entender una sociedad sin su relación con los vecinos, por ejemplo.
En el fondo, se trata de cómo el territorio afecta a las dinámicas sociales y económicas, tanto del día a día como de la macroeconomía en general. Y eso nos obliga a contarlo prácticamente con mapas. Si hablamos de territorio, ¿qué mejor que plasmarlo en un plano? Esa unión va de la mano de forma casi inevitable.
La idea de empezar el libro así es que queremos explicar el mundo actual y cómo está cambiando, porque está cambiando de forma muy acelerada y abrupta. Pero, para entender ese cambio, primero hay que comprender el mundo que está cambiando: el que comenzó en 1989 con la caída del Muro de Berlín, el derrumbe del bloque del Este y la aparición de un mundo unipolar dominado por Estados Unidos. El famoso “fin de la historia”, que ha resultado no ser el fin de la historia.
A partir de ahí, la idea era explicar ese mundo que se instauró y que ahora está cambiando tan rápidamente: qué está ocurriendo y por qué. Estamos viviendo un cambio muy grande y nuestra idea es arrojar un poco de luz y dar un poco de tranquilidad. En lugar de levantar más sospechas o dudas, la idea es responder preguntas y aclarar todo un poco.
Nos damos cuenta de que a veces somos un poco cenizos, lo hablamos entre nosotros. En la revista, sobre todo, intentamos dar buenas noticias, piezas que hablen de cosas buenas. Existen, claro que existen, aunque llevemos semanas hablando de conflictos.
Pero tenéis razón. El mundo está cambiando y las nuevas generaciones se han dado cuenta. Para gente como yo, que ya nació en democracia y sin Guerra Fría, este cambio se vive de otra manera. Aun así, percibimos que el mundo es cada vez más convulso y cuesta más entenderlo.
Vemos un mundo muy fragmentado. Venimos de un mundo unipolar, en el que Estados Unidos llevaba la batuta: decidía quién sí, quién no, dónde intervenir. Eso está desapareciendo. Han surgido nuevos actores que desafían esa hegemonía como China, los países BRICS; el sudeste asiático, etc. Y luego está la parte que nos toca a nosotros, la Unión Europea. Nos hemos dado cuenta de que íbamos muy de la mano de Estados Unidos y ahora empezamos a sentir cierta irrelevancia en el mundo. Vivíamos en una burbuja del mundo desarrollado, con la sensación de que siempre íbamos a más, hasta que en 2008 nos dimos cuenta de que también se podía empezar a vivir mal.
Es un palabro clásico que se refiere a las potencias y economía emergentes. Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica… De hecho, BRICS viene de los países fundadores. No deja de ser un bloque económico emergente que empieza a rivalizar con las potencias clásicas occidentales, es decir, servir de alternativa al G7. Lo que pasa es que no es muy homogéneo y es que cada país tiene sus propios intereses dentro del grupo.
A nivel político hay muchas formas de ver el mundo o su política interna, pero a nivel económico, que es de lo que estamos hablando, no tanto.
Bueno, creo que no. El comercio se ha multiplicado exponencialmente. El pastel a repartir es cada vez más grande y hay más actores involucrados y esto no tiene por qué ser malo. De hecho, China se ha convertido en la fábrica del mundo, lo que también ha abaratado los productos a nivel global.
Claro, luego nos dimos cuenta de que también había peligros. Por ejemplo, si concentras mucho la cadena de producción en un país o región, y viene una pandemia, te quedas sin mascarillas. Hay que ver la segunda lectura de esto: la dependencia que se genera y sus riesgos.
Estados Unidos se lo ha montado muy bien. Al elegirse como garante de la seguridad mundial, también se convirtió en el encargado de proveer armas a quien le interesaba. Por el camino, ha construido una industria militar muy potente. De hecho, nadie rivaliza con ella.
Estados Unidos es el país que gasta con diferencia más en defensa y también quien provee de armas al resto del mundo, incluida Europa. Durante muchísimos años, Estados Unidos nos ha cubierto las espaldas. Usa esta industria como un activo geopolítico total.
Un colega periodista, Jorge Dioni, lo resumió muy bien: “la materia prima en España es España” y la estamos explotando tanto que se nos va a acabar. Ya no es España, sino son 100 millones de turistas al año. Para 2025, probablemente lleguemos a 100 millones. Somos el segundo país más visitado del mundo (el primero es Francia) y pronto seremos el primero.
Se intenta promover un turismo verde, sostenible, lento… pero luego sigue pasando lo mismo: el “balconing”. Es decir, el discurso está muy bien, pero la práctica sigue siendo problemática. Otro ejemplo: una famosa plataforma de alquileres turísticos dice ahora que se va a dedicar al turismo rural. El problema es que mucho de eso es humo. No es una estrategia pensada por iniciativa propia; es una consecuencia de un punto de partida muy malo: como las costas están abarrotadas, ahora van al campo. Tiene mucho de relato y poca sustancia, y hay serias dudas de que pueda solucionar el problema de las zonas rurales.
Pues, por la parte que nos toca, ensayo de política internacional, para tenerlo en casa. Pero luego, narrativa, ciencia ficción… todo está bien. Gastronomía siempre, esa sección es segura. La ciencia ficción es básica porque hay que mirar hacia el futuro con optimismo. Hace falta un poco de utopía y menos distopías.
Nos gustaría decir que el mundo no está en llamas. En el libro, queremos remar hacia el futuro y explicamos muchas dinámicas, historia y contextos que permiten entender qué está ocurriendo, por qué y hacia donde creemos que vamos. El mundo está muy loco, pero no es tan caótico como se nos quiere vender.
Me reconforta que el pasado permite entender muchas de las cosas que están pasando hoy en día. Y queremos apelar al papel de los más jóvenes. Hay mucha gente joven interesada por el mundo internacional, por comprenderlo y por seguir la información. Es vital que sigan en este camino porque son el futuro y dependemos de ellos.
Las fuerzas que mueven el mundo
La geopolítica y la economía global en mapas
Una obra visual imprescindible para comprender los hitos del siglo XXI, firmada por el medio de geopolítica más leído en español.
¿Cómo funciona el mundo? ¿Por qué ciertas crisis o intereses lo cambian todo? Las fuerzas que mueven el mundo ofrece un análisis visual extraordinario que condensa las claves geopolíticas, económicas y tecnológicas más recientes. A través de mapas e infografías impactantes, recorre las grandes transformaciones de nuestro tiempo: desde la caída del Muro de Berlín hasta el ascenso de China, de la crisis financiera de 2008 a la guerra comercial de Trump, del auge del populismo al desafío climático, sin olvidar los principales conflictos internacionales y revoluciones digitales. Creado por El Orden Mundial, el referente en análisis internacional, este libro es una guía rigurosa, clara y reveladora para entender los engranajes que moldean la realidad global.
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