Ángel Crespo
Ciudad Real, 1926
Barcelona, 1995

Ángel Crespo

Ciudad Real, 1926
Barcelona, 1995

Poeta, profesor e investigador, obtuvo, entre otros reconocimientos, el premio de los Lectores y Libreros italianos por su traducción de la Comedia de Dante (Seix Barral, 1977, 2005), que le valió también la Medalla de Oro «della Nascita di Dante» de la ciudad de Florencia, la Medalla de Plata de la Universidad de Venecia, el premio Nacional de Traducción por su versión del Cancionero de Petrarca, y el premio Ciudad de Barcelona de poesía en castellano por El bosque transparente (Seix Barral, 1983). Traductor también, entre otros varios autores, de Pessoa—Libro del desasosiego (Seix Barral, 1984) y El regreso de los dioses (Seix Barral, 1988) y Pavese—El oficio de vivir (Seix Barral, 1992, 2001), enseñó en las universidades de Puerto Rico, Leiden, Venecia y Washington. Su obra poética, traducida, entre otras lenguas, al italiano, portugués, francés, griego, sueco y alemán, se inició en Una lengua emerge (1950), bajo el signo del postismo, y actualmente se halla reunida en los tres grandes volúmenes de Poesía editados por la fundación Jorge Guillén. Su obra en prosa se halla reunida en Los trabajos del espíritu (Seix Barral, 1999). Es autor también de los ensayos Juan Ramón Jiménez y la pintura (1974), Dante y su obra (1979) y Las cenizas de la Flor (1987). Tuvo a su cuidado la edición de Guerra en España de Juan Ramón Jiménez (Seix Barral, 1985).

El oficio de vivir
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El oficio de vivir

Cesare Pavese

El relanzamiento de una obra transcendental de la cultura contemporánea acompañada de una nueva introducción de Natalia Ginzburg.

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Sinopsis de El oficio de vivir

Iniciado el 6 de octubre de 1935 durante su encierro por motivos políticos, este diario acompañó a Cesare Pavese hasta el 18 de agosto de 1950, nueve días antes de su muerte, y se convirtió gradualmente en el lugar en el que confiar pensamientos sobre el universo del escritor y del hombre. Amargo, irónico, pocas veces sereno, ofrece al lector una meditación sobre la vida, la soledad, los recuerdos y el arte conducida con un enorme rigor intelectual. Al mismo tiempo, página a página, deja constancia de su incesante desarrollo poético-literario, la evolución, en suma, de un personal oficio de vivir.

Pavese dejó un testamento vital que con el tiempo se engrandece aún más y que como el traductor y poeta Ángel Crespo describía soberbiamente “posee la virtud de los grandes clásicos, esto es, convertir una existencia íntima en algo universal, pues la vida que Pavese escribe en El oficio de vivir es la del hombre contemporáneo, el del siglo XX, atado a las dudas y a la angustia permanente, un hombre que pregunta todo el tiempo: ¿pero qué hacemos aquí?”

Una de las grandes figuras literarias e intelectuales de la primera mitad de siglo, su carrera como novelista, poeta y crítico contribuyó decisivamente a definir tanto la cultura de la época como la de generaciones sucesivas, entre las que sigue resonando de modo extraordinario el diario en el que destiló una manera única de entender y reflexionar sobre el mundo.

Iniciado el 6 de octubre de 1935 durante su encierro por motivos políticos, este diario acompañó a Cesare Pavese hasta el 18 de agosto de 1950, nueve días antes de su muerte, y se convirtió gradualmente en el lugar en el que confiar pensamientos sobre el universo del escritor y del hombre. Amargo, irónico, pocas veces sereno, ofrece al lector una meditación sobre la vida, la soledad, los recuerdos y el arte conducida con un enorme rigor intelectual. Al mismo tiempo, página a página, deja constancia de su incesante desarrollo poético-literario, la evolución, en suma, de un personal oficio de vivir.

Pavese dejó un testamento vital que con el tiempo se engrandece aún más y que como el traductor y poeta Ángel Crespo describía soberbiamente “posee la virtud de los grandes clásicos, esto es, convertir una existencia íntima en algo universal, pues la vida que Pavese escribe en El oficio de vivir es la del hombre contemporáneo, el del siglo XX, atado a las dudas y a la angustia permanente, un hombre que pregunta todo el tiempo: ¿pero qué hacemos aquí?”

Una de las grandes figuras literarias e intelectuales de la primera mitad de siglo, su carrera como novelista, poeta y crítico contribuyó decisivamente a definir tanto la cultura de la época como la de generaciones sucesivas, entre las que sigue resonando de modo extraordinario el diario en el que destiló una manera única de entender y reflexionar sobre el mundo.

Bibliografía de Ángel Crespo

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