PlanetadeLibros
Émile Zola

Émile Zola

Nacido en París en 1840, pasó su infancia en Aix-en-Provence, donde trabó una gran amistad con Paul Cézanne. A los veintidós años entró a trabajar en la editorial Hachette, empleo que abandonó en 1866 para dedicarse en exclusiva al periodismo y a la literatura. Ya en 1864 había publicado un libro de tinte romántico que cosechó un gran éxito: Contes à Ninon. En 1867 saca a la luz su primera novela «naturalista», Thérèse Raquin, considerada en su momento littérature putride. En 1868 comienza el ciclo de los Rougon-Macquart, cuyas veinte novelas concluyó en apenas veinticinco años. Condenado a un año de cárcel por su intervención en el caso Dreyfus, en 1898 se exilia en Inglaterra durante once meses. En 1902, muere en París, asfixiado por las emanaciones de una chimenea.

Yo acuso
Comprar

Yo acuso

Émile Zola

La poderosa carta abierta de Émile Zola al presidente francés sobre el caso Dreyfus.

Comprar
Sinopsis de Yo acuso

Este es el dossier, reunido y comentado por el propio Zola, de sus polémicos escritos relacionados con el caso Dreyfus, que culminaron con el archinombrado pero poco conocido Yo acuso. Cuando en 1894 se descubrió que alguien estaba traicionando al ejército francés, un fraudulento consejo de guerra condenó a un oficial judío, el capitán Dreyfus. Indignado ante esta injusticia, Zola intervino con la única arma de que dispone un intelectual: la pluma.

Su violento Yo acuso le valió la condena a un año de prisión y despertó reacciones desgarradas. La polémica suscitada por Zola, poniendo en entredicho al Estado, al poder judicial, a la Iglesia, a los medios de comunicación y a la opinión pública, dio lugar a la figura del hombre de letras preocupado por desenmascarar la verdad, figura que más adelante recibió el nombre de «intelectual comprometido».

Este es el dossier, reunido y comentado por el propio Zola, de sus polémicos escritos relacionados con el caso Dreyfus, que culminaron con el archinombrado pero poco conocido Yo acuso. Cuando en 1894 se descubrió que alguien estaba traicionando al ejército francés, un fraudulento consejo de guerra condenó a un oficial judío, el capitán Dreyfus. Indignado ante esta injusticia, Zola intervino con la única arma de que dispone un intelectual: la pluma.

Su violento Yo acuso le valió la condena a un año de prisión y despertó reacciones desgarradas. La polémica suscitada por Zola, poniendo en entredicho al Estado, al poder judicial, a la Iglesia, a los medios de comunicación y a la opinión pública, dio lugar a la figura del hombre de letras preocupado por desenmascarar la verdad, figura que más adelante recibió el nombre de «intelectual comprometido».

Bibliografía de Émile Zola

Cargando...