
La dislexia es una de las dificultades específicas del aprendizaje más frecuentes y, al mismo tiempo, una de las más incomprendidas. Afecta a entre el 5% y el 10% de la población mundial, lo que en España se traduce en cientos de miles de niños y adultos que conviven con ella cada día. A pesar de esta alta prevalencia, todavía arrastra mitos y prejuicios que contribuyen a la falta de diagnóstico y a la estigmatización de quienes la padecen.
Hoy queremos visibilizar la afección y poner el foco en quienes la sufren. Coincidiendo con el 8 de octubre en el que se celebra el Día de Dislexia, nos centramos en sus síntomas y causas, destacando algunos de los escritores que la sufren y recomendamos dos libros sobre ello.
La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta principalmente a la lectura y la escritura. Las personas disléxicas tienen problemas para reconocer y procesar los sonidos del lenguaje (fonemas) y para relacionarlos con las letras y palabras escritas. Ahora bien, esta dificultad no tiene relación con la inteligencia: alguien con dislexia puede tener un cociente intelectual completamente normal o incluso superior a la media.
Según la propia Asociación Internacional de Dislexia (IDA), esta condición es de origen neurobiológico y suele manifestarse en la infancia, cuando el niño comienza a aprender a leer. Su detección temprana es clave para evitar que derive en dificultades académicas y, sobre todo, en problemas emocionales relacionados con la autoestima.
Los síntomas de la dislexia pueden variar según la edad, pero existen algunos signos frecuentes que ayudan a identificarla:
En los adultos, la dislexia puede manifestarse en una lectura más lenta, errores ortográficos persistentes o dificultad para expresarse por escrito, aunque con estrategias de compensación muchos logran superar estas barreras en su vida profesional y personal.
Las investigaciones apuntan a que la dislexia tiene una base genética y neurológica. Estudios con neuroimagen muestran diferencias en las áreas del cerebro responsables del procesamiento del lenguaje. Además, suele haber antecedentes familiares, lo que refuerza la hipótesis de una predisposición hereditaria.
El diagnóstico requiere la intervención de especialistas en psicopedagogía o neuropsicología, quienes aplican pruebas estandarizadas de lectura, escritura y comprensión.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) subraya la importancia de la detección temprana: cuanto antes se identifique la dislexia, mayores son las posibilidades de aplicar estrategias pedagógicas que eviten el fracaso escolar y mejoren la autoestima del niño.
Pese a los avances científicos, la dislexia sigue rodeada de mitos que dificultan su comprensión social. Uno de los más extendidos es que las personas con esta condición “ven las letras al revés”. Aunque algunas inversiones de letras pueden ocurrir, no es un rasgo definitorio. Otro mito común es que la dislexia se cura con el tiempo o que desaparece en la edad adulta: en realidad, se trata de una condición crónica, aunque con el apoyo adecuado se pueden desarrollar estrategias para manejarla.
También es falso que la dislexia sea sinónimo de bajo rendimiento o falta de inteligencia. Personajes de gran talento en distintos campos, como la escritora Dolores Redondo, que sufre esta condición, son un claro ejemplo de que la creatividad y la capacidad profesional no están limitadas por esta dificultad.
La autora de libros como El guardián invisible o Esperando al diluvio, Dolores Redondo, padece dislexia, tal como comentó en nuestro podcast “Te quedas a leer”. Visibiliza mejor que nadie esta condición y lo explica a viva voz: “Me gusta contarlo porque sobre todo en la primera infancia, nos crea muchos problemas porque leemos de otra manera y nos lleva a cometer muchos problemas gramaticales”. La autora especificó que sentía una atracción especial por la literatura a pesar de que la lectura y la escritura le generaran problemas. “Pero, bueno, soy narradora antes que escritora”.
Luz Rello, que también fue una niña disléxica, aporta una visión cercana y práctica del problema. En este libro describe las herramientas actuales para combatir la dislexia, desde métodos tecnológicos hasta estrategias de aprendizaje, y denuncia cómo miles de niños pasan desapercibidos en el sistema educativo, condenados a un fracaso que puede evitarse con diagnóstico y apoyo.
Una experiencia personal a través de la investigación
Un 10 % de la población sufre dislexia, por lo que en España se calcula que unos 600.000 niños tienen dislexia y no lo saben. Una «trituradora de niños» que les condena al fracaso escolar sin tan siquiera ser conscientes de ello. Luz Rello también fue una niña con dislexia y, tras años de estudio e investigación, nos presenta una obra con todas las herramientas que tenemos actualmente a nuestro alcance para combatir la dislexia y ayudar a los niños y niñas a cumplir sus sueños.
Este libro, orientado a padres, docentes y profesionales de la educación, explica en detalle cómo afrontar la dislexia desde la prevención, el trabajo con talentos complementarios y la importancia del diagnóstico precoz.
Aquí, María Rufina Pearson ofrece consejos prácticos para que las instituciones educativas sean más inclusivas y para que los niños no vean afectada su autoestima por una condición que puede controlarse bien con los apoyos adecuados.
La dislexia es una de las llamadas “dificultades específicas del aprendizaje” (DEA), que en estos momentos afecta a entre el cinco y el diez por ciento de la población mundial. Sin embargo, aún hay padres, docentes y profesionales de la educación que no saben cómo enfrentar los desafíos que esta dificultad trae consigo.
En este libro, la psicopedagoga Rufina Pearson brinda un puñado de herramientas indispensables para transitar la educación de personas con dislexia: pone el foco en la prevención; propone acciones prácticas para trabajar en el desarrollo de otros talentos; sugiere cómo solicitar intervención a las instituciones y, por supuesto, apunta a la importancia del diagnóstico precoz.
Destinado a padres –muchos de ellos también disléxicos, aunque sin diagnóstico–, docentes, directivos, psicólogos y psicopedagogos, el libro orienta y educa sobre cómo trabajar con esta dificultad, debido a la cual miles de personas quedan fuera de los sistemas de aprendizaje cada año, son consideradas poco inteligentes o no aptas y ven afectada seriamente su autoestima.
Como vemos, esta condición es ampliamente prevalente y lo importante es poder vivir con ello poniendo las bases y ayudas para que quienes lo sufren avancen a diario.
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Comentarios y valoraciones sobre el artículo: Dislexia: qué es, síntomas, mitos y lecturas recomendadas