Nuestros héroes y algunos adversarios (algo estúpidos, por supuesto) se encontrarán, finalmente, cara a cara contra el cruel Halekunami. Pelos de la nariz por aquí, diosas en cadena por allá... ¡y el torneo empieza! De hecho, es una ruleta infernal la que decide el tipo de jugadores. ¿Cómo? ¿Que no entendéis nada? Es normal. Ante el poder del terrible Halekulani, Bôbobo se ve obligado...


























