Desde el primer momento que abres la página 1 de este libro, Javier Pérez Campos nos somete a una verdadera prueba de resistencia, ante la que el lector deberá aguantar las horas diurnas para poder desafiar al libro en la noche contra uno de los peores enemigos: El Miedo.
Este juego del autor tiene un significado que solo comprenderán aquellas personas que acepten el reto de leerlo en las horas recomendadas, donde la oscuridad prevalece con infinita ventaja ante la luna como testigo. Y es que esta obra no puede dejar indiferente a ninguno de los que han tenido la oportunidad de catarla.
Nocturnos, es prácticamente un cóctel de una serie de historias inquietantes, cuya investigación aparece plasmada y demostrada por su autor en las notas de cada página, indicando no solo la veracidad de los hechos, sino un trabajo considerable de información y documentación. Historias donde puede verse cómo lo tangible y (a veces) lo ficticio se dan la mano, se mezclan, e incluso, en ocasiones, se retroalimentan en un terreno gobernado por la inquietud y la incertidumbre del lector.
Nocturnos, no solo aparece como una recopilación de casos que nos aterrorizan dentro del mundo del misterio y que están vinculados a seres sobrenaturales, asesinos, sombras, vampiros, monstruos, fantasmas, leyendas, etc., sino que también aparece como una especie de salvavidas disfrazado en forma de libro, una advertencia de los peligros a los que estamos expuestos, sobre todo cuando cae el Astro Rey. Y es ahí, en la noche, donde entran en escena los seres (o no seres) más perturbadores que acontecen en este contexto, para aprovechar nuestra vulnerabilidad y desamparo. La aparición de este libro es como la "kryptonita" de lo maligno, un aviso para estar más preparados a la hora de enfrentarse a estos peligros que nos presenta la noche. Un libro, antídoto de lo malicioso, que sirve como un candil que da luz a la más absoluta oscuridad que nos rodea.
Me gustaría contaros en detalle alguno de los casos que Javier plasma a la perfección en el libro, pero sería un despropósito permitir que estas historias no lleguen vírgenes a vuestra mente de forma inesperada, por sorpresa, mientras avanzáis en la lectura, como un explorador aventurero en busca de la alquimia.
Mi recomendación es que os adentréis vosotros mismos y descubráis ese ambiente o lenguaje de la noche, página a página, como quien desnuda en cada detalle el descubrimiento de una mirada, gesticulación, simbolismos, enigmas, códigos, etc., en una obra de arte cualquiera del Prado. Intentad absorber ese conocimiento a través de vuestro propio pensamiento y, sobre todo, dejaros llevar en la noche.
Sin más, espero que tengáis la oportunidad de adentraros en esta lectura y disfrutar del viaje que nos ofrece Javier por cada rincón que se menciona, pero también, poder identificar esas amenazas externas que pueden estar presente siempre en cualquier momento de nuestra vida, sobre todo como principal advertencia para vencer a la oscuridad y a sus peligros colindantes. Merece la pena. ¡Buen viaje!