La diferencia fundamental entre las empresas existosas y las mediocres tiene poco que ver con los conocimientos que posean y lo inteligentemente que se manejen. En cambio, sí que depende de lo sanas que sean o lo tóxicas que puedan llegar a ser en términos organizativos.
En pocas palabras, una compañía es «saludable» cuando es coherente, clara y completa, y su gestión, las...








