Amaia Salazar: el personaje de la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo

Imagen articulo: Amaia Salazar: el personaje de la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo

14 septiembre 2025

Autor: Enric Ros

La novela negra más arquetípica nos ha acostumbrado a frecuentar a policías e investigadores endurecidos, en apariencia invulnerables a cualquier emoción, obsesionados a tiempo completo con su trabajo. Este ha sido, inevitablemente, un modelo un tanto “patriarcal”, que por fortuna la mejor literatura policiaca ha empezado a dejar atrás para ahondar en figuras más complejas y ambivalentes.

Este es el caso de Amaia Salazar, la inspectora de policía creada por la novelista española Dolores Redondo. Salazar es fuerte y tenaz, lo que no impide que pueda ser empática con el sufrimiento de los demás. Su aparente coraza de profesionalidad, sin embargo, esconde una inesperada fragilidad, provocada por un traumático pasado que emergerá cuando una investigación la obligue a regresar a Elizondo, la localidad de la que es originaria, y de la que ha tratado de huir toda su vida. 

 

¿Quién es Amaia Salazar?

Esta inspectora de la sección de Homicidios de la Policía Foral de Navarra es una mujer en apariencia metódica, tremendamente profesional, inasequible al desaliento. Su aspecto es austero: alta y delgada, apenas maquillada, con el pelo rubio recogido en una coleta. Está casada con James, un artista estadounidense de familia adinerada, con el que vive en Pamplona.    

Parece firme en sus aseveraciones y segura de sí misma, aunque a veces da la sensación de estar absorta en sus pensamientos. Cuando la conocemos al inicio de El guardián invisible, comprobamos que siempre sigue el mismo ritual antes de acudir al escenario de un crimen: apaga el despertador y va a desayunar, evitando hacer ruido, para no despertar a su marido. Pero mientras conduce, le asaltan pensamientos que la narradora no nos desvela aún. Más tarde, descubriremos que por la noche suele sufrir extrañas pesadillas, que revelan algunas heridas emocionales aún sin cicatrizar.

A medida que nos adentramos en las obras protagonizadas por el personaje, este adquiere mayor hondura. Su vida evoluciona, permitiéndonos descubrir nuevas aristas de una mujer que esconde sorprendentes contradicciones.

La trilogía del Baztán

En 2013, llegó a las librerías El guardián invisible, la primera parte de la Trilogía del Baztán. Desde entonces, las diferentes entregas no han parado de sumar y sumar lectores, hasta convertirse en un auténtico clásico moderno de nuestras letras, traducido ya a más de treinta lenguas.

La entrega inicial empieza con la aparición, en los márgenes del río Baztán, del cuerpo desnudo de una adolescente en unas extrañas circunstancias que parecen sugerir la celebración de un macabro ritual. Pronto descubriremos que este no es un crimen aislado. Para Amaia Salazar, la búsqueda del posible asesino significará tener que volver a enfrentarse con su pasado, y al tiempo adentrarse en un mundo inquietante en el que resuena el eco ancestral de las leyendas del Norte. 

Legado en los huesos sucede un año después de la conclusión de la novela anterior. Ahora, tras resolver los crímenes del Basajaun, Salazar debe enfrentarse a una nueva y terrorífica investigación, desencadenada por el suicidio de Jasón Medina, acusado en un caso anterior. El descubrimiento de una nota con un críptico mensaje, “Tarttalo”, es una nueva invitación al peligro que, una vez más, aúna el suspense, los secretos familiares y la mitología norteña.

La tercera parte, Ofrenda a la tormenta, muestra a una Amaia más madura, que de nuevo traba contacto con lo aparentemente sobrenatural a partir de la sospechosa muerte súbita de una niña en Elizondo. La bisabuela de esta última argumenta que la tragedia es fruto de Inguma, un demonio que arrebata la vida durante el sueño. Evidentemente, la investigadora no se da por satisfecha con esta mágica explicación, así que empieza a investigar el fallecimiento de otros bebés, lo que dará lugar a una aterradora revelación.

La precuela

Como los fans de Sherlock Holmes que reclamaron a Conan Doyle el regreso de su detective favorito, los lectores de Dolores Redondo ansiaban reencontrarse con Amaia Salazar. Tuvieron por fin su oportunidad gracias a La cara norte del corazón, una celebrada precuela que nos permite retroceder a 2005, mucho antes de que tuvieran lugar los crímenes del valle de Baztán.

Amaia tiene aquí veinticinco años, es subinspectora de la Policía Foral y participa en un curso de intercambio para policías de la Europol en la Academia del FBI, en Estados Unidos. En clase, deben estudiar el caso real de un asesino en serie conocido como “el compositor”, quien suele actuar cuando suceden grandes desastres naturales. Esto llevará a Amaia a formar parte de un equipo de investigación que se trasladará a una Nueva Orleans azotada por el peor huracán que se recuerda.

Para llegar hasta aquí, a veces debes volver al principio.

"Cuando Amaia Salazar tenía doce años estuvo perdida en el bosque durante dieciséis horas. Era de madrugada cuando la encontraron a treinta kilómetros al norte del lugar donde se había despistado de la senda. Desvanecida bajo la intensa lluvia, la ropa ennegrecida y chamuscada como la de una bruja medieval rescatada de una hoguera, y, en contraste, la piel blanca, limpia y helada como si acabase de surgir del hielo.”

En agosto de 2005, mucho antes de los crímenes que conmocionaron el valle del Baztán, una joven Amaia Salazar de veinticinco años, subinspectora de la Policía Foral, participa en un curso de intercambio para policías de la Europol en la Academia del FBI, en Estados Unidos, que imparte Aloisius Dupree, el jefe de la unidad de investigación. Una de las pruebas consiste en estudiar un caso real de un asesino en serie a quien llaman «el compositor», que siempre actúa durante grandes desastres naturales atacando a familias enteras y siguiendo una puesta en escena casi litúrgica. Amaia se convertirá inesperadamente en parte del equipo de la investigación que les llevará hasta Nueva Orleans, en vísperas del peor huracán de su historia, para intentar adelantarse al asesino...

Pero una llamada de su tía Engrasi desde Elizondo despertará en Amaia fantasmas de su infancia, enfrentándola de nuevo al miedo y a los recuerdos que la dotan de un extraordinario conocimiento de la cara norte del corazón.

Una novela trepidante que emociona y quita el aliento.

El Baztán, el Twin Peaks navarro

Más que el lugar donde suceden los turbadores hechos que deberá investigar Amaia Salazar, el valle del Baztán adquiere cualidades de verdadero “personaje” en esta saga literaria. Dolores Redondo ha tenido la habilidad de convertir este paisaje que conoce tan bien en el imaginario de una serie de thrillers con personalidad propia, que aúnan el misterio criminal con la irrupción de lo bizarro y lo sobrenatural, al modo de otras historias inolvidables como las que cuentan las series de televisión Twin Peaks o True Detective

Situado en la Comunidad Foral de Navarra, a 58 km de Pamplona, Baztán está formado por quince localidades, entre ellas Elizondo, la capital del municipio. La zona destaca por la belleza de un paisaje repleto de verde, en el que lo mágico juega un importante papel. Se dice que el valle está protegido por Basajaun, el legendario señor de los bosques, lo que no impide que de vez en cuando puedan suceder hechos extraordinarios, como las novelas de esta saga se encargan de recordarnos.

 

De Amaia Salazar a Dolores Redondo

La propia autora ha confesado que se ha inspirado en diversas experiencias propias para crear a Amaia Salazar. Aunque inicialmente puedan parecer muy distintas, ambas mujeres han destacado por su tenacidad, y por combinar la fortaleza con una especial sensibilidad. 

Eso es justamente lo que ha cautivado a tantos lectores en todo el mundo, que han convertido a Redondo en una de las reinas indiscutibles del llamado mystic noir, ese particular tipo de novela negra que no duda en arriesgar, introduciendo elementos de inspiración mágica y folclórica provenientes de los lugares en los que se ambientan.

Los adictivos argumentos elaborados por la escritora donostiarra han interesado también al cine. La trilogía de Baztán ha sido llevada a la gran pantalla por el director Fernando González Medina, autor de títulos tan exitosos como Tres metros sobre el cielo, en tres películas protagonizadas por la actriz Marta Etura.

Además, la televisión pública francesa se ha encargado de adaptar Todo esto te daré, obra con la que Redondo ganó el Premio Planeta, en una aplaudida serie de televisión. Y el estudio hollywoodiense NBC Universal ha adquirido los derechos de La cara norte del corazón para su filmación. 

 

Mucho más que literatura negra

A lo largo de los años, Dolores Redondo ha demostrado que no solo es una consumada creadora de poderosas intrigas detectivescas protagonizadas por Amaia Salazar.

En Todo esto te daré ha conseguido firmar un poderoso drama familiar que es también un cautivador relato de autodescubrimiento. En Las que no duermen NASH ha creado otra fascinante trama detectivesca con ribetes mágicos, en este caso conducida por otra heroína memorable, la psicóloga forense Nash Elizondo.

Esperando al diluvio es una invitación a recorrer, en busca de un asesino en serie, las calles de Glasgow. Y en su primera novela, posteriormente recuperada, Los privilegios del ángel, consigue trasladarnos a la bahía pesquera de Pasajes en los años setenta para brindarnos una emotiva narración que, como ella misma ha confesado, le sirvió para ponerse en paz con un asunto tan espinoso y trascendental como la muerte.

Leer a Dolores Redondo es, pues, recorrer paisajes marcados por la tradición, de la mano de personajes únicos y complejos como Amaia Salazar, que suelen tener cuentas que ajustar con su propio pasado.

Otros contenidos que te pueden interesar

Comentarios y valoraciones sobre el artículo: Amaia Salazar: el personaje de la Trilogía del Baztán de Dolores Redondo

Actualmente no hay comentarios para este artículo, sé el primero en comentar