Una llamada a la esperanza: pensar colectivamente un futuro más libre, justo y verdaderamente humano.
David Graeber nos recuerda que el mundo actual no es una fatalidad, sino una construcción humana. Su esperanza no es ingenua, sino una forma de acción: la certeza de que podemos imaginar y crear realidades distintas. Una obra luminosa que desafía las verdades asumidas del poder, la economía...















