Una vez leído Punk 57 puedo entender tanto las buenas opiniones como las malas que ha cosechado esta historia. Desde mi punto de visto este ha sido un libro que me ha enganchado mucho, demasiado diría yo, hacia tiempo que en un día no me leí casi el 50% de un libro del tirón y eso dice mucho de la lectura.
Entre las páginas de este libro nos encontramos con un dark romance, un género que últimamente no paro de escuchar por todos lados. A la vez, es un género del cual apenas he leído, y se podría decir que este es el primer libro que leo de él. Es un género que puede traer ciertas controversias, pero considero que si una persona es suficiente madura mentalmente leer este tipo de libros no debe suponer nada malo. Obviamente, si tuviese una hija de 15 años que quisiera leer este libro le diría que no, pero básicamente por algunos comentarios despectivos que se dicen por parte de un personaje masculino hacia las mujeres como algunas conversaciones entre los protagonistas.
La historia se centra básicamente en Ryen y Misha, dos jóvenes que se hicieron amigos por correspondencia y desde entonces no han dejado de contarse sus vidas y de buscar apoyo en el otro. En este caso, la historia comienza en una fiesta donde ambos se ven por primera vez, aunque ella no lo sabe. Luego, vuelven a coincidir en el instituto, pero Misha no se presenta con su nombre real sino como Masen. Una vez en el instituto la química entre ambos es bastante grande, y se hacen algo amigos, aunque parece que no terminan de llevarse muy bien al principio, pero en seguida empiezan aflorar sentimientos entre ellos.
Además, junto a esta trama tenemos la del secreto de Misha, y es que Misha ha empezado a ir al instituto de Ryen por un motivo, algo que no se conoce hasta el final pero que me parece de lo más interesante.
Punk 57 ha sido un libro que me ha gustado bastante en general, como digo hay algún comentario que sobraría, pero en general es una historia muy ágil de leer y compuesta por tramas interesantes y que no paran en ningún momento, y es que es imposible despistarse un momento porque si lo haces te pierdes algo interesante.
Por otro lado, quiero mencionar que hay bastantes escenas de sexo, algo que a mi en general no me suele gustar, pero en este caso tengo que decir que no me han molestado, al menos las del principio y es que me parecían demasiado interesantes porque ocurrían en momentos en los que la tensión tanto de la trama como la de los personajes estaba en un punto interesante.
En cuanto a los personajes he tenido bastantes altibajos con ellos. Ryen me ha gustado a ratos y a otros no. Y es que es un personaje que no es quien dice ser, nos encontramos con el tipo personaje popular y que hace pasar malos ratos a los que no están en su escalón social y eso lo he odiado bastante, sobre todo porque simplemente ella lo hacía para no sentirse sola y tener a los populares de su lado. Eso la ha hecho ser alguien que no es, pero a la vez ha hecho que su personaje evolucionará a lo largo de la historia. En el caso de Misha, tengo que confesar que al principio me tenía algo loca porque no entendía que se llamase Masen, pero ya cuando pille el ritmo de su historia no podía parar. Es un personaje que me ha sorprendido, no podría decir que se haya convertido en otro de mis crushes literarios, pero porque ha habido escenas suyas con Ryen que no me han gustado mucho, pero básicamente porque es la esencia de este género de romance. Pero, aún así, siento que me ha agradado su personaje y la fuerza que tiene.
En cuanto el final, bueno... los libros de romance de normal ya se sabe que tipo de finales tienen, pero lo bonito es ver como evoluciona todo para llegar ahí. Y es que obviamente el final es el esperado, pero me ha gustado porque a ratos pensaba que no existiría ese final esperado.
En resumen, Punk 57 ha sido una historia que necesitaba leer con mi propia voz para poder ver que aunque es un dark romance cargado de tramas y con unos personajes potentes, ha sido una historia que me ha cautivado de principio a fin.