Ten cuidado, Irene:
“—Es un tipo formidable — dijo entre dientes.
Cosme siguió la trayectoria de sus ojos.
—¿Te refieres a Eloy Morís?
—El único hombre que veo en la calle.
—Es Eloy. Y si no quitas tu coche de ahí me temo que te lo aplaste con su camión.
Irene alzándose de hombros.
—Tú debes pensar que estamos en la edad de piedra. Si ese...




























