Perderte con cinco años. Ser adoptado e irte a vivir al otro lado del mundo. Encontrar, veinticinco años después, a tu familia a través de internet.
Imagina tener cinco años, no haber ido nunca al colegio y no haberte aventurado apenas fuera de los confines de tu barrio, en una ciudad de la India de la que no conoces ni el nombre. Imagina perder de vista a tu hermano mayor en la estación,...

_Alistair_Bett_201706211342.webp)






