Salvador Dalí
Figueres, 11 de mayo de 1904
Figueres, 23 de enero de 1989

Salvador Dalí

Figueres, 11 de mayo de 1904
Figueres, 23 de enero de 1989

Figueres, 11 de mayo de 1904 - 23 de enero de 1989. Salvador Dalí se dedicó al dibujo y la pintura desde muy joven, en 1922 empezó los estudios de Bellas Artes en Madrid. Durante su estancia en la Residencia de Estudiantes mantuvo una gran amistad con el poeta Federico García Lorca y el cineasta Luis Buñuel, con los que llevó a cabo numerosos proyectos artísticos vanguardistas.    Después de estudiar en Madrid y de participar en los debates artísticos renovadores de los años veinte en Cataluña, Salvador Dalí se marchó a París y se integró en el grupo de pintores y escritores surrealistas. En 1929 conoció a la joven rusa Helena Diakonova, conocida con el sobrenombre de Gala, que desde entonces se convertiría en su modelo y compañera. Coincidiendo con el inicio de la Segunda Guerra Mundial, Salvador Dalí y Gala se establecieron durante unos años en los Estados Unidos, donde su pintura de estilo realista y onírico tuvo mucho éxito. Convertido en uno de los pintores más famosos del momento, en 1948 volvió a vivir a Europa y realizó largas estancias en su casa y taller de Portlligat.

Los cornudos del viejo arte moderno
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Los cornudos del viejo arte moderno

Salvador Dalí

La mirada más crítica de Dalí sobre el arte moderno.

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Sinopsis de Los cornudos del viejo arte moderno

Durante la década de los cincuenta, Dalí anduvo preocupado por el modo, para él servil, en que los críticos se sometían ciegamente a la dictadura de las vanguardias artísticas y, en particular, a la corriente más moderna: la pintura abstracta. Sorprende comprobar hoy en cuántos aspectos daba Dalí en el blanco, con su peculiar visión paranoico-crítica del arte y exponiéndose a la mofa de los implacables críticos «ditirámbicos» entregados a lo moderno por lo moderno. Según Dalí, desde que los críticos se unieron «a la vieja pintura moderna», ésta no ha dejado de ponerles cuernos: con la fealdad, con la técnica y con el arte abstracto.

«Pintor, no te empeñes en ser moderno. Es la única cosa que, por desgracia, hagas lo que hagas, no podrás dejar de ser.» Salvador Dalí

Durante la década de los cincuenta, Dalí anduvo preocupado por el modo, para él servil, en que los críticos se sometían ciegamente a la dictadura de las vanguardias artísticas y, en particular, a la corriente más moderna: la pintura abstracta. Sorprende comprobar hoy en cuántos aspectos daba Dalí en el blanco, con su peculiar visión paranoico-crítica del arte y exponiéndose a la mofa de los implacables críticos «ditirámbicos» entregados a lo moderno por lo moderno. Según Dalí, desde que los críticos se unieron «a la vieja pintura moderna», ésta no ha dejado de ponerles cuernos: con la fealdad, con la técnica y con el arte abstracto.

«Pintor, no te empeñes en ser moderno. Es la única cosa que, por desgracia, hagas lo que hagas, no podrás dejar de ser.» Salvador Dalí

Bibliografía de Salvador Dalí

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