Durante la década de los cincuenta, a SALVADOR DALÍ le preocupó el modo –para él servil– en que los críticos de arte se sometían a la dictadura de las vanguardias artísticas y, en particular, a la corriente más «moderna»: el arte abstracto. Dio a conocer su opinión sobre la crítica y los críticos en panfletos, en artículos, en sus diarios y en textos cargados de ironía como LOS...














