Años de leal servicio a la madre Rusia y una ferviente admiración por el zar no han podido evitar que el conde Nikolai Diakonov sea condenado a un vergonzante exilio en París. Como única compáñía le siguen una esposa enferma y su ayudante Alexander Camenski, un entusiasta admirador de Hegel. Parece evidente que el conde ha sido víctima de un complot. Pero ¿quién sería capaz de...












