Una distopía ligera, adictiva y original, con personajes que abrazan la diversidad y un fondo reflexivo que recoge inquietudes muy actuales.
En Anavrin los cuerpos son meros continentes. La conciencia de los anavrianos salta de uno a otro cada cierto tiempo para garantizar la estabilidad de esta ciudad, la única existente en el nuevo mundo. Alma es una anavriana ejemplar, pero se hace a menudo...







