Empiezo por el final.
Al terminar el libro el autor nos deja una nota en la que nos especifica que partes son hechos históricos probados y que parte es ficción, que personajes existieron y cuáles son producto de su cosecha.
Aclarado eso, estamos ante una novela de ficción histórica que se desarrolla en el siglo XlX. 1882 en Jerez de la Frontera. Una época marcada por una sequía que lleva el hambre, las penurias y la injusticia social a límites insospechados.
Primer advertencia : no abrir el libro.
La muerte es lo que os espera en las primeras páginas y se quedará con vosotros planeando en cada página.
Siete condenados a muerte por garrote vil, por la acusación de pertenecer a una asociación terrorista "La mano negra" y de paso algún que otro asesinato. Habrá que llegar al final para saber cuanto hay de cierto en esa acusación y cuanto es un invento para eliminar a inocentes.
Una narración coral con tintes del séptimo arte, fluida y muy visual.
Hay personajes que os van a horadar el alma. Leereis con el corazón en un puño y cierto grado de ansiedad, al ver la impotencia, la rabia y las pocas opciones de algunos de esos personajes. Porque aunque los hay ficticios, reflejan por completo las penurias de la época, la dificultad para conseguir un trozo de pan e incluso la humillación perpetua por parte de quien, no solo tiene para comer si no que se regodea en su riqueza y trata mejor a sus animales que a aquellos que se están muriendo de hambre. Diferencia brutal entre clases sociales. Opulencia frente a la hambruna. No es suficiente con el hambre que también les humillan.
Segunda advertencia : os atrapa en cuanto lo abrís. Así que si ya lo habéis abierto no hay vuelta atrás.
La narrativa te hace volar entre sus líneas, conociendo personajes con los que se empatiza con facilidad y otros a los que se les odia solo con la breve presentación. El autor sabe como mostrar al héroe, al villano y a las víctimas de una sociedad de señoritos donde las personas solo son números, beneficios, gastos, basura...
Cada personaje es un descubrimiento y cumple una función concreta a la hora de mostrar las diferentes posiciones y luchas de la época. Veremos el clasismo en estado puro, y personajes con una personalidad tan maligna que da repelús.
Tercera advertencia: ahora que ya estáis atrapados, abandonaréis la realidad para vivir en una época donde a la mínima estas muerto o algo peor. Valor y ánimo porque nos queda mucho dolor aún. Nos toca luchar y resistir!!. La anarquía, la unión de trabajadores, la lucha por derechos y mejoras en el trabajo, serán una parte imprescindible en la trama. Estamos inmersos en un periodo en el que el anarquismo empieza a crecer. Porque al final la política es todo y siempre. Aceptarlo y estar preparados para pelear porque es la única forma de hacer las cosas, presentar batalla para conseguir una migaja de pan. El problema está en quien tiene el poder para mover los hilos y que todo sea para beneficio de los mismos.
Cuarta advertencia: hay personajes que te consumen y te hacen hervir la sangre porque son un reflejo fiel de un pasado opresor y mezquino que ha dejado huella. No faltan las torturas, pero tampoco faltan hombres que mantienen el tipo y no se dejan vencer aunque la muerte les ronde. Y señores, la justicia ni está ni se la espera.
Quinta y última advertencia: si no me habéis hecho caso y habéis llegado al final, espero que lo hayáis disfrutado tanto como yo. No he podido frenar hasta terminarlo. Ha sido una tortura emocional dura, punzante, directa y con una crueldad que ha estado ahí latente durante todo el relato. La oscuridad de una época en la que unos pocos hicieron la vida imposible al resto.
La crispación es inevitable ante tanta injusticia social y la impotencia de saber que nada se puede hacer por cambiar las cosas. La razón, o mejor dicho la victoria sin razón, está en manos de quien puede descerrejarte un tiro, escupir y seguir su vida como si nada hubiera pasado.
*puede que me haya enrollado mucho para acabar diciendo que lo tenéis que leer. La narrativa es buena, la historia en la que se basa está ahí y la ficción se apoya con elegancia en la realidad para mostrar una buena novela a la que hincarle uñas y dientes.