Solo tienen que fingir que están enamorados. El problema es que la química no sabe fingir.
Nora y Max no se soportan.
Ella lo considera un inglés estirado, arrogante y demasiado mayor.
Él cree que ella es impulsiva, caótica e imposible de controlar.
El problema es que el destino insiste en juntarlos.
Una visita inesperada los obliga a hacerse pasar por pareja ante la familia de él.
Y, para...




























