«Sade está lejos, toda su filosofía queda ridículamente diluida; sin embargo, paradójicamente también está cerca. Porque nadie ha sabido entender como él que la joven a quien hay que desflorar con precisos y didácticos contratos de sexo extremo acabaría siendo la reina de la nueva sociedad de consumo. La reina de su despiadada tautología y su vacío inmenso.» Francesca Serra
La...













