Elyana tendrá que decidir por qué luchar: el futuro de su pueblo o los deseos de su corazón
Elyana debe enfrentar su destino, el mismo que asumen todos los primogénitos del reino de Ahéselon al cumplir los veinticinco años: sobrevivir a la Expiación de los Pecados. Si lo consigue, será escogida por uno de los dioses que los gobiernan, los inmortales Dorados, para alcanzar el nivel más...



















