No hay jóvenes difíciles, sino una educación inadecuada.
Formar niños y adolescentes sociables, felices, libres y emprendedores es un hermoso desafío en estos momentos. La soledad nunca fue tan intensa: los padres esconden sus sentimientos a los hijos, los hijos esconden sus lágrimas a los padres, los maestros se ocultan detrás de las tizas.
El estrés y la ansiedad son parte de la rutina...


















