No podemos cambiar nuestros genes, pero sí cómo los interpretan nuestras células.
¿Y si nuestras decisiones pudieran escribir y borrar instrucciones dentro de las células?
Cada elección que tomamos deja una huella en nuestro cuerpo. Lo que comemos, cuánto dormimos, cómo nos movemos o nos sentimos puede modificar la manera en la que se expresan nuestros genes.
En Reescribirnos, la doctora...











