El tiempo cambia las cosas pero, el amor, si es real, permanece.
No hay nada que a Lucy Dallas le guste más que los veranos en Mendocino. Subirse a los árboles, contemplar los atardeceres desde los acantilados y preparar obras de teatro con sus hermanos.
Allí, el tiempo es elástico y el mañana no existe.
Allí, la realidad es perfecta. Hasta que un día las cosas cambian.
La pérdida...



























