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Los cinco imprescindibles de Antonio Muñoz Molina

Flamante ganador del Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2013, Antonio Muñoz Molina se ha convertido en un autor imprescindible. El jurado del galardón ha reconocido "la hondura y la brillantez con que ha narrado fragmentos relevantes de la historia de su país, episodios cruciales del mundo contemporáneo y aspectos significativos de su experiencia personal. Una obra que asume admirablemente la condición del intelectual comprometido con su tiempo".

Queremos compartir con vosotros los cinco libros que creemos resumen la obra de este genial escritor. Si quieres conocer la obra del autor andaluz, te invitamos a leer un ensayo socio-político, una historia de amor ambientada en la guerra civil española, una reflexión sobre el exilio y el desarraigo, una novela negra que trasciende el género y un relato que nos traslada hacia universos de ciencia-ficción.

Y os recordamos que este fin de semana estará en la Feria del Libro de Madrid firmando [Sábado, 12-14 Librería Méndez. Caseta 103 / Domingo, 12-14 La Central. Caseta 52] y que el lunes, 10 de junio, presentará su último libro, Todo lo que era sólido, con Jordi Évole en la Residencia de Estudiantes de Madrid, a las 19:30.

Todo lo que era sólido


Este es un ensayo directo y apasionado, una reflexión narrativa y testimonial, al más puro estilo de los ensayos de George Orwell o de Virginia Woolf, una propuesta de acción concreta y entusiasta para avanzar desde el actual deterioro económico, político y social hacia la realidad que queremos construir. Partiendo tanto de documentos periodísticos como de la tradición literaria, Antonio Muñoz Molina escribe esgrimiendo razón y respeto, sin eludir verdades por amargas que estas sean, porque saber es el único camino para cambiar las cosas.

Testigo de una época en la que aún no estaban a nuestro alcance derechos que ahora peligran, nos recuerda que nada es para siempre, que cualquier derecho puede desaparecer. Este ensayo nos convoca: «hace falta una serena rebelión cívica» y nos apremia: «hay cosas inaplazables».

Todo lo que era sólido es un espejo en el que todos debemos mirarnos, no importa el lugar ideológico en el que nos movamos, dónde vivamos o nuestra condición social; una llamada para que reaccionemos, cada uno desde nuestro ámbito de actuación, y contagiemos con nuestro ejemplo una responsabilidad cívica que hemos de exigir, de manera contundente, a nuestros gobernantes.

Lee el primer capítulo aquí.

La noche de los tiempos


Un día de finales de octubre de 1936 el arquitecto español Ignacio Abel llega a la estación de Pennsylvania, última etapa de un largo viaje desde que escapó de España, vía Francia, dejando atrás a su esposa e hijos, incomunicados tras uno de los múltiples frentes de un país ya quebrado por la guerra. Durante el viaje recuerda la historia de amor clandestino con la mujer de su vida y la crispación social y el desconcierto que precedieron al estallido del conflicto fratricida.

La noche de los tiempos es una gran novela de amor ambientada en el año previo al inicio de la guerra civil española. Por ella transitan personajes reales (Negrín, Moreno Villa, Bergamín...) y personajes de ficción, tejiendo una red colectiva que contextualiza la vivencia personal de un solo individuo y que convierte la narración en una sinfonía de asociaciones y sugerencias, en la caja de resonancia de toda una época.

Este libro inolvidable es el máximo empeño literario de Antonio Muñoz Molina, y, sin duda alguna, un texto único sobre las raíces de la sociedad en que vivimos: la confrontación entre la desvalida necesidad personal de amor y la feroz carnavalada sangrienta de los fanatismos ideológicos que arrasan el mundo moderno.

Sefarad


En estas páginas, Primo Levi, Franz Kafka, Evgenia Ginzburg, Milena Jesenska, Dolores Ibárruri o Walter Benjamin mezclan sus tragedias con las de personajes ficticios. Todos ellos comparten un estigma: un día despiertan convertidos en lo que otros cuentan de ellos, en lo que alguien que no les ha conocido cuenta que le han contado, en lo que alguien que les odia imagina que son. Perseguidos por la infamia y arrojados de su casa y de su país, se ven obligados a abandonar sus vidas.

Sefarad, nombre que en la tradición hebrea se da a España, designa aquí todos los exilios posibles. El Holocausto y el nazismo, el Gulag, la guerra civil española, el Imperio austrohúngaro, la Inquisición y la expulsión de los judíos articulan a través de cada capítulo una sinfonía en la que la idea coral es una sola: la intolerancia, la persecución y la irracionalidad que asolan la historia de la humanidad, y que dan lugar al título.

Antonio Muñoz Molina nos ofrece una aproximación al mundo de los excluidos a través de este homenaje a la memoria.

Plenilunio


Un inspector de policía llega a una ciudad de provincias para investigar un horrible crimen. Obsesionado por encontrar al asesino, comienza una búsqueda acérrima, llevado por la creencia de que puede detectar en el responsable una señal de su maldad, un rasgo que lo distinga entre la población, algo en su mirada que desvele su naturaleza atroz.

En torno al inspector protagonista, varios personajes van royendo sus propios secretos —su mujer, internada en un psiquiátrico, el padre Orduña, el forense Ferreras, la maestra Susana Grey— en un thriller apasionante sobre el lado oscuro del ser humano.

Considerada una de las obras mayores de Antonio Muñoz Molina, Plenilunio es una novela imprescindible que trasciende el género, en la que el autor emprende su propia indagación acerca del papel de la cción y de la educación como contrapunto para afrontar nuestro rostro más siniestro.

El viento de la Luna


El 20 de julio de 1969 la misión espacial del Apolo XI se posa en el Mar de la Tranquilidad, convirtiendo a su comandante, Neil Armstrong, en el primer hombre que pisa la Luna. Las noticias sobre el viaje son el hiloconductor de esta novela protagonizada por un adolescente que, fascinado por estos acontecimientos, asiste al nacimiento de una nueva época; el universo que le rodea comienza a serle tan ajeno como su propia felicidad infantil.

En 1969 la vida en la ciudad de Mágina transcurre con la regularidad con que las cosas han sucedido siempre, en el tiempo en apariencia detenido de una larga dictadura. Antonio Muñoz Molina transmite como nadie la fragilidad de instantes capaces de cambiar una vida, como la llegada del primer televisor a casa, la conciencia del incalculable consuelo de la lectura o el descubrimiento de un secreto que ha marcado a la ciudad desde la guerra civil.

Historia de iniciación magistralmente narrada, El viento de la Luna posee elementos que remiten al mundo de escritores como Salinger o Philip Roth, pero también es un nuevo episodio en el ciclo narrativo de Mágina, como reconocerán enseguida los lectores de Beatus Ille y El jinete polaco. La imagen de un futuro de ciencia ficción a los ojos del protagonista que ya es recuerdo nostálgico para el lector es uno de los mayores aciertos de esta cautivadora novela.


Más información sobre la bibliografía de Antonio Muñoz Molina.

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