
Ya nos vamos conociendo, queridos lectores, y sabemos que todo esto de los crímenes, la sangre y los misterios os tira mucho. El boom de novelas de true crime o el fenómeno de la novela negra nórdica nos confirman cada día lo mucho que gustan los libros policíacos, de misterio, intriga y muertos… muchos muertos.
Pero también sabemos que algunas personas más sensibles no siempre toleran bien la crudeza de algunas de estas obras. Para ellos, y para todos en general, hoy os venimos a hablar del cozy crime, un género que redefine la novela de misterio incorporando el humor, lo que lo hace más amable y llevadero.
¿Habéis oído hablar del cozy crime? Si no es el caso, aquí os explicamos todo lo que hay que saber.
El concepto de cozy crime podríamos traducirlo literalmente como "crimen acogedor", lo que ya nos da un poco de idea sobre este subgénero de la novela negra. Efectivamente, se trata de novelas de misterio con un enfoque más agradable, en la que los elementos más truculentos quedan fuera de escena. Así, en estas novelas, todo lo que tiene que ver con el sexo, la violencia o la sangre no sucede en primer plano, sino que más bien se cita de paso o se pasa muy por encima.
El cozy crime se caracteriza también por transportarnos a pequeñas y pintorescas comunidades, donde los crímenes ocurren sin perturbar la aparente tranquilidad del lugar. A diferencia de los thrillers tradicionales, el cozy crime nos presenta historias llenas de intrigas, pero con un toque ligero y humorístico y más centradas en el desarrollo de la trama y los personajes y que, en general, nos hacen sentir bien. Serian un poco “feel-good crime”.
Para que te hagas una idea, hablamos del estilo que podemos encontrar en las películas de la saga Puñales por la espalda o la serie Solo asesinatos en el edificio.
Y esto nos lleva directamente a hablar de los orígenes del cozy crime. Para ello, nos remontamos a la época dorada de la novela de detectives, en la que surgieron grandes autores como Agatha Christie, pero también otros como Anthony Berkeley, Dorothy L. Sayers y Freeman Wills Crofts.
Durante la Segunda Guerra Mundial, este tipo de misterios ligeros entraron en declive y surgió una tendencia hacia temas más oscuros, con personajes más ambiguos y duros e historias inmersas en un lado más sombrío y corrupto del crimen. Lo que sería la novela negra clásica.
Los Cozy Crimes buscan revivir la Edad de Oro de la novela de detectives, con sus historias de investigaciones entretenidas y amables. Estas novelas están muy centradas en la resolución del misterio y no en la violencia en sí. Los crímenes suelen involucrar a personajes desagradables, por lo que no se perciben como grandes dramas, y lo que se potencia es la emoción de la investigación y la resolución del caso.
Entre los protagonistas de estos libros solemos encontrar detectives aficionados, personas comunes y corrientes sin experiencia en la investigación criminal. A menudo se ven envueltos en el caso de forma inesperada, lo que añade un toque de intriga, empatía y humor. Asi se presenta, por ejemplo, Mi querida Lucía, la última novela de la Vecina Rubia.
En un sofocante verano de 2002, Lucía Romasanta, redactora de una sección de horóscopo, recibe una carta en la que un admirador la hace directamente responsable de un posible asesinato, a menos que haga algo para evitarlo. Esta no será la única carta que reciba, ni la única víctima que tenga que correr a salvar.
Cuando las cartas empiezan a ser más violentas, y mucho más personales, la policía abre una investigación para descubrir al psicópata que se encuentra detrás de estos mensajes. Pero, para entonces, la vida de Lucía podría estar en verdadero peligro.
Esta obra marca un cambio de registro para la autora, quien se adentra en el thriller psicológico con gran habilidad, manteniendo su estilo característico, lleno de sarcasmo y toques de humor, pero adaptado a un género cargado de suspense.
Una brillante novela negra que no te dejará indiferente.
Aquel sofocante verano de 2002, Lucía Romasanta, astróloga, madre soltera y redactora de la sección del horóscopo con más éxito del país, recibe una perturbadora carta de un admirador anónimo. Un texto manuscrito que la hace directamente responsable de la muerte de una desconocida en caso de que no tome partido.
A esta primera carta le seguirán otras, cada vez más violentas, más amenazadoras, más personales… Una historia que pasará a formar parte de las investigaciones de la Policía Judicial como el famoso «Caso del horóscopo».
Ahora, la pregunta para Lucía es clara: ¿podría haber evitado sus muertes?
«Mi querida Lucía, sé que te afanas en descubrirme, pero poco importa quién soy. Solo lo que está por venir es lo único que debería preocuparte. Hasta entonces…».
Mi querida Lucía es un inquietante thriller, real y sin artificios. Una historia apasionante, psicológica e impredecible hasta el final, que ahonda en la presión que puede soportar una madre en una situación límite.
Carmen Posadas también ha experimentado con este subgénero en su útimo libro, El misterioso caso del impostor del Titanic, un intrigante relato que fusiona la historia y la ficción centrado en la enigmática reaparición de un hombre que asegura haber sobrevivido al naufragio del Titanic. Su testimonio coincide con la desaparición del único hijo de una viuda que no sabía que se había embarcado en el fatídico viaje, pero levanta sospechas enseguida: ¿Es realmente el hombre que dice ser o un impostor que quiere reclamar el título familiar?
Ambientada en un Madrid de principios del siglo XX y con saltos temporales hacia La Habana, la trama se enriquece con muchas revelaciones y la reaparición de uno de los personajes de Emilia Pardo Bazán convertido en el inspector Ignacio Selva. Así, Posadas nos envuelve en una novela de suspense que mantiene al lector en vilo hasta el final con un toque rocambolesco magistral.
Carmen Posadas se embarca con Doña Emilia Pardo Bazán en una aventura detectivesca
En abril de 1912, la adinerada viuda de Peñasco tuvo un mal presentimiento mientras almorzaba en su palacete de Madrid. Algo les había pasado a su único hijo y su nuera, a quienes en ese momento creía en París, disfrutando de su luna de miel. La dama no se equivocaba: a pesar de las advertencias que les había hecho, los recién casados se habían embarcado en el que se creía el barco más seguro del mundo y sin duda era el más lujoso: El Titanic. Pocos días después las funestas nuevas llegaron a la mansión de la viuda: su hijo había perecido y su nuera estaba sana y salva, pero rota de dolor en Nueva York.
Se pone en marcha así una intriga al más puro estilo Carmen Posadas, ambientada en el Madrid de principios de siglo y entre cuyo elenco destacan Emilia Pardo Bazán y uno de sus personajes ¿de ficción?, el dandy reconvertido en detective Ignacio Selva.
Años después del hundimiento del Titanic, entra en contacto con Selva una dama adinerada de Avilés con una noticia insólita: su hermano, un indiano millonario que había sido dado por muerto en el naufragio, aparece en su mansión de La Habana para susto primero y alegría después de su viuda. Tras la sorpresa inicial, se despierta la sospecha en la familia. ¿Ha vuelto ese hombre de entre los muertos o no es más que un impostor?
Un autor que ha redefinido el género y que lo defiende de forma inigualable es Richard Osman, con una serie de novelas que ya cuenta con cuatro entregas. Se trata del Club del crimen de los jueves , y nos presenta a un grupo de jubilados que se reúnen semanalmente para resolver casos misteriosos.
En la última entrega de la serie, Joyce, Elizabeth, Ron e Ibrahim lidian con cuestiones personales cuando en los preparativos de un banquete aparece un invitado que teme por su vida. Lo que parece una paranoia, se convertirá en una persecución a contrarreloj por descubrir un código secreto imposible de descifrar.
Otro título representativo es la novedad del mismo autor, Resolvemos asesinatos.
En esta nueva entrega, Richard Osman nos lleva a una investigación donde el misterio y el humor se entrelazan a la perfección. Steve, un policía retirado, disfruta de su tranquila jubilación entre noches de trivia en el pub y paseos con su gato. Pero su paz se ve interrumpida cuando su nuera Amy, una audaz experta en seguridad, se encuentra con un cadáver y una bolsa de dinero en una isla remota.
Lo que empieza como un retiro apacible se convierte en un caso lleno de giros inesperados, escenarios pintorescos y crímenes por resolver con ingenio y astucia. Con el encanto propio del cozy crime, este dúo inesperado deberá adelantarse a un enemigo peligroso en una carrera contrarreloj. ¿Lograrán resolver el misterio antes de que sea demasiado tarde?
Resolvemos asesinatos
Steve, un policía retirado, disfruta de su tranquila jubilación: las noches de trivia en el pub, su banco favorito en el parque y su gato esperándole en casa. De vez en cuando acepta algún pequeño trabajo de investigación, pero sus días de grandes aventuras han quedado atrás. Ahora, la acción es cosa de su nuera, Amy...o eso cree él.
Para Amy, la adrenalina es parte esencial de la vida. En su trabajo en seguridad privada, cada día trae nuevos riesgos. Actualmente está en una isla remota protegiendo a Rosie D’Antonio, una autora superventas, hasta que un cadáver y una bolsa de dinero convierten el paraíso en una pesadilla. Sin más opciones, lanza un SOS al único en quien confía: su suegro Steve.
Así comienza una vertiginosa carrera contrarreloj que los llevará por distintos rincones del mundo. Pero, ¿podrán Amy y Steve mantenerse un paso por delante de un enemigo mortal?
David Safier también ha publicado unos cuantos casos de asesinato sobre una premisa de lo más divertida: ¿y si Angela Merkel resolviera crímenes? La serie se llama Miss Merkel y, como el propio nombre nos insinúa, mezcla algunos elementos de las aventuras de Miss Marple, de Agatha Christie, con la canciller alemana como protagonista.
Resulta que después de retirarse de la vida política y mudarse al campo con su marido, su guardaespaldas y su perrito, Merkel se siente aburrida. Aunque intenta adaptarse a la vida tranquila haciendo senderismo y pasteles, su curiosidad la empuja a involucrarse en un crimen local: un noble encontrado muerto en una habitación cerrada desde dentro. Un misterio clásico, con un toque cómico y reflexivo, donde Merkel usa su agudeza política para descubrir la verdad.
Tras este primer título, El caso de la canciller jubilada, han venido varias entregas, cada una con una premisa distinta y siempre con la Angela Merkel ficticia resolviendo un crimen: El caso del jardinero enterrado, Asesinato en alta mar y el recién estrenado Asesinato en terapia de grupo.
Y si con esto no tienes suficiente, el sofisticado humor de Safier lo puedes leer en cualquiera de sus libros. Nosotros te recomendamos empezar por su primer gran éxito, Maldito karma, que también involucra una muerte y varias reencarnaciones de lo más desternillantes.
Te dejamos con estas novelas para que descubras y disfrutes de los misterios ligeros del cozy crime. ¿Conoces otras novelas de este género? Prefieres las novelas negras más crudas y sangrientas? Cuéntanoslo en los comentarios.
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