Este mes llega a librerías, La sombra de los dioses, la primera entrega de una trilogía fantástica de inspiración vikinga escrita por el británico John Gwynne. ¿Quieres saber más sobre ella? No te pierdas esta jugosa entrevista al autor.

Tu amor por la mitología nórdica y la cultura vikinga han sido una fuerte influencia en esta historia y en tu mundo de Vigrið. ¿Hay alguna saga en particular que te haya inspirado en tu proceso creativo?

Tienes toda la razón. La saga de los Hermanos de Sangre es mi canción de amor por la mitología nórdica, así que la historia de los vikingos y el folclore escandinavo han sido una importante fuente de inspiración para escribir esta saga. Eso me ha exigido llevar a cabo una profunda investigación, pero si tuviera que elegir un libro o una saga, diría Beowulf, el poema épico sobre un héroe cazador de monstruos y su escuadra de guerreros mercenarios. En mi historia, los guerreros no son tan heroicos y sí más interesados, pero la búsqueda de la fama en la batalla de Beowulf y su deseo de cazar los monstruos que merodean por lugares tenebrosos fue sin duda un punto de partida para mi saga.

Ya eres un consumado aficionado a la historia y participas en recreaciones históricas, pero ¿en qué asuntos has profundizado en tu investigación?

Participo en recreaciones de la cultura vikinga, que me entusiasma, y me encanta ser parte de un muro de escudos, hombro con hombro con mis tres chicos, y gruñir al enemigo por encima del escudo. Realizar recreaciones históricas vikingas me ha permitido, espero, añadir algunas capas de detalle y autenticidad a mi escritura. Cosas que nunca habría pensado, como, por ejemplo, lo duro que es aguantar un escudo y una lanza levantados para el combate durante un tiempo prolongado, o lo difícil que es ponerse una cota de malla. No es tan sencillo como parece, y debo confesar que me quedé enredado en una cota de malla la primera vez que me puse una. Fue un momento embarazoso.
    Participar en recreaciones vikingas me ha ayudado a comprender el combate, las armas y la indumentaria, pero a la hora de escribir una novela de fantasía inspirada en la civilización nórdica hay que tener en cuenta muchas más cosas que el combate. Estoy enamorado de las historias sobre berserkers, dragones o dioses que cambian de forma desde que era niño, pero para intentar capturar la esencia nórdica para esta saga leí un montón de libros durante un año más o menos antes de comenzar a escribir el primer volumen.
    Puedo darte varios ejemplos de la clase de libros que leí, pero si me pusiera a enumerarlos aquí acabaríamos con una larga bibliografía. En el momento álgido de mi investigación regresé a las fuentes originales, la Edda Mayor y la Edda Menor, que son básicamente unas antologías antiguas de relatos de la mitología nórdica, y también a las sagas islandesas, que son una antologías preciosas de historias sobre Islandia durante el periodo vikingo. Leí muchas más sagas, como la Saga de Nial, la Saga de Egil y la Saga de Ragnarr Lodbrók. También he leído muchos estudios históricos sobre el periodo vikingo. Algunos de los libros que destacaría son Vikingos: La historia definitiva de los pueblos del norte, de Neil Price, Vikingos en guerra, de Kim Hjardar y Vegard Vike, y Valkyrie, de Jóhanna Katrín Friðriksdóttir. También recomendaría Nordiska väsen, de Johan Egerkrans.
    Estos libros solo son un botón de muestra de las lecturas que hice para empaparme de los detalles históricos, así como del tono y de la esencia de la mitología y las sagas nórdicas. Y he disfrutado todos y cada uno de los minutos que les dediqué. Me encanta «investigar».

La sombra de los dioses está ambientada en un mundo completamente nuevo, sin relación alguna con tus novelas anteriores. ¿Te sentiste desalentado en el momento de crear este universo nuevo desde cero? ¿Cuál fue tu punto de partida?

No te negaré que estaba un poco nervioso cuando comencé este proyecto. También estaba entusiasmado con la idea de ser capaz de entrar en un mundo nuevo con una página en blanco y simplemente jugar en ese cajón de arena de la creatividad. Pero toda mi carrera como escritor, siete libros en ocho años, ha estado centrada en las Banished Lands, así que empezar una saga nueva en un universo completamente nuevo fue un poco desalentador al principio y no me pasaron los nervios hasta que empecé a escribir el primer capítulo.
    Pero en cuanto me puse a escribir el primer capítulo de Orka me sentí como en casa, como si conociera a ese personaje y ese universo desde hacía mucho tiempo. Creo que los personajes, su mundo y su historia habían estado madurando en mi cabeza tanto tiempo que solo sentí alegría al comenzar a explorarlos y escribir la historia.
    Como ya he dicho, el punto de partida para esta saga nueva fue Beowulf, pero igual de inspiradora fue la leyenda del Ragnarök, la batalla del fin del mundo de la mitología nórdica en la que los dioses lucharon y la mayoría murieron. Recuerdo con claridad la lectura del poema Völuspá, recogido en la Edda Mayor. También se conoce con el título de La profecía de la vidente. Narra el interrogatorio al que Odín somete a una vidente sobre la gestación del Ranarök y luego describe en detalle la última batalla. Hay un pasaje justo al final, después de que los dioses hayan luchado y perecido:

Ya llega volando el dragón tenebroso como la sombra,
la fulgurante serpiente surge de las colinas de la Oscuridad de la Luna;
sobrevuela la llanura y en sus alas
lleva cadáveres.

Está hablando del dragón Níðhöggr, que estaba encadenado debajo de Yggdrasil, el gran fresno, pero la destrucción y la devastación causadas por el Ragnarök lo liberaron. Cuando leí ese fragmento, me recosté en la silla y pensé: «¡Oh, qué guay!» Y luego me pregunté: «¿Qué pasó después…? Y ese fue el punto de arranque de los Hermanos Sangre.

Los lectores han reaccionado de manera muy positiva a los roles que juegan las mujeres en La sombra de los dioses. Orka se ha convertido instantáneamente en uno de los personajes favoritos. ¿Fue una decisión premeditada mostrar que las mujeres de Vigrið son tan competentes y letales con un hacha en las manos como los hombres?

Ha sido maravilloso ver esa reacción. Representar mujeres como guerreras fuertes y competentes fue una decisión absolutamente premeditada, y lo he hecho por varias razones.
    La sociedad vikinga es la ideal para escribir sobre guerreras fuertes, porque en todos los momentos de la mitología nórdica (las valkirias y las doncellas escuderas aparecen habitualmente) se mencionan mujeres guerreras, e incluso entre los estudiosos de la historia de la época vikinga hay acalorados debates sobre el nivel de involucración de la mujer dentro del ejército. Esta idea se ha reforzado con el reciente descubrimiento en Birka, una ciudad comercial donde se han estudiado numerosos sepulcros, de que una tumba de la que siempre se había supuesto que pertenecía a un guerrero varón (un esqueleto enterrado con los avíos de un guerrero de élite: espada, lanza, hacha, seax, escudo, arco, caballo) es en realidad el esqueleto de una mujer. Por lo tanto se han encontrado pruebas de al menos una guerrera de elite. Aún no sabemos si se trata de un caso excepcional o si solo es la punta del iceberg, pero si prestamos atención a las sagas islandesas, nos damos cuenta de que la cultura escandinava, sin dejar de ser patriarcal y misógina, fue, desde el punto de vista de la igualdad de los sexos, considerablemente más progresista que las sociedades europeas que tenía a su alrededor. Por ejemplo, las mujeres podían divorciarse legalmente y tenían derecho a poseer propiedades, de lo cual no hay noticia que fuera posible en otras culturas contemporáneas.
    Así que no es tan excepcional incluir guerreras fuertes en esta historia como habría sido hacerlo en una saga inspirada en, digamos, la sociedad francesa del siglo catorce.
    De todos modos, siendo sincero, aunque ese hubiera sido el caso habría escrito los mismos personajes femeninos de La sombra de los dioses. Escribo para entretener, no para utilizar mi escritura como un púlpito desde el que predicar mis principios morales. Dicho lo cual, también creo que es inevitable que algo de lo que eres se filtre en tu obra. Por mi formación académica y mis estudios de sociología soy plenamente consciente de los problemas relacionados con las clases sociales, la raza y el género, también la desigualdad, así que esos asuntos siempre tienden a plasmarse en mi escritura.
    Además debo señalar que en mi grupo de recreaciones históricas hay muchas mujeres en el muro de escudos que son guerreras extraordinariamente competentes, con un dominio excelente de las armas. Una de nuestras capitanas es una experta en el hacha danesa, un arma considerada de elite que es muy difícil de llegar a dominar. Te aseguro que preferiría no enfrentarme con ella en un combate.
    Hablando ahora concretamente del personaje de Orka, nació durante una conversación con mi maravillosa agente, Julie Crisp.
    Me gusta jugar con los clichés del género de fantasía. A veces intento subvertirlos, otras veces trato de darles una vuelta de tuerca para hacerlos más modernos. Orka apareció durante una conversación con Julie cuando la saga de los Hermanos de Sangre solo eran unas cuantas ideas en mi cabeza. Le dije a Julie que me gustaría hacer algo con el cliché de la «persona violenta retirada», similar al personaje de William Munney interpretado por Clint Eastwood en Sin perdón. No recuerdo quién de los dos lo sugirió, pero durante la conversación se planteó la posibilidad de que ese personaje fuera una mujer, porque tradicionalmente se había asignado ese cliché a un hombre. Así nació Orka.

¿Cuál es tu escena favorita de La sombra de los dioses y por qué?

¡Ja, ja, ja! Creo que esa pregunta no es justa. Pero, si me obligaran a elegir una, probablemente diría que cuando Orka entra en la taberna. Parece el comienzo de un chiste, pero te aseguro que a los tipos que estaban sentados en la taberna no les hizo ninguna gracia.
    Mientras escribía esa escena tuve la sensación de que no era meramente una escena de acción, aunque esa parte era entretenida, sino también un punto de inflexión en la trama y un momento de afirmación del personaje de Orka. Intento construir los personajes a través de las escenas de acción. También las utilizo para dar giros a la trama, así que nunca son simplemente escenas de acción o de combate. En esa escena en concreto, esperaba que sirviera para que el lector comprendiera a Orka a un nuevo nivel, además de sembrar algunas semillas de la trama que se hacen patentes en los últimos capítulos del libro y, sobre todo, en el segundo volumen de la saga.

¿Podrías decirme algo, ya sea relacionado con el universo o los personajes, de La sombra de los dioses que te habría gustado incluir pero dejaste fuera porque te pareció inadecuado?

Probablemente más monstruos. Durante mi estudio del folclore y la mitología escandinavos descubrí un montón de criaturas maravillosas, interesantes y espeluznantes, pero el libro no admitía tantas. Quería que cada una de las criaturas incluidas tuviera su momento de gloria y no simplemente dejar caer una «bomba monstruo» en el libro. Me controlé y reservé algunas para el segundo volumen.

La sombra de los dioses tiene un reparto de personajes espectacular. Si tuvieras que elegir uno, ¿cuál sería tu favorito? ¿Cuál fue el más difícil de escribir?

Es un gran halago que pienses eso, gracias. La verdad es que me divertí mucho escribiendo todos los personajes de La sombra de los dioses, tanto aquellos cuyo punto de vista utilizo para narrar la historia como los secundarios. Uno de los que me hizo pasar mejores momentos fue Svik.
    Una de las cosas que quería plasmar en la novela era el particular sentido del humor nórdico, y utilicé el personaje de Svik para intentar hacerlo. Mientras investigaba y leía sobre la historia de los vikingos me di cuenta de que en las sagas nórdicas, a pesar de que era una época aparentemente muy lúgubre, en un entorno frío, duro y letal, había un maravilloso humor negro y pragmático, y quería capturar eso. La historia que Svik cuenta sobre el troll, el queso y las gachas es mi adaptación de una historia del folclore escandinavo. Solo la retoqué ligeramente para adecuarla a mi mundo de fantasía, y es un ejemplo maravilloso del sentido del humor y la actitud pragmática ante la vida que encontré en la literatura nórdica.
    ¿El personaje más difícil de escribir? Diría que la dragona Lik-Rifa representó todo un desafío. Me encantó escribirla, pero la combinación de dragona y ser humano que cambia de forma planteaba serios retos. Para empezar, tenía que encontrar la personalidad adecuada y mantenerla en sus dos encarnaciones, de dragón y de persona, de manera que pareciera real pero a la vez verosímil en ambos casos. Puse mucho esfuerzo en ello y espero que el lector la encuentra interesante, compasiva y aterradora a la vez.

¿Sin destripar nada, podrías darnos alguna pista de lo que les espera a los Hermanos de Sangre en The Hunger of the Gods?

¡Ja, ja, ja! Vale. Bueno, en The Hunger of the Gods el mundo ha cambiado un poco por culpa de la llegada de la diosa dragona. Pero Varg y los Hermanos de Sangre están concentrados en su propia persecución para dar caza al galdramaðr Skalk, que ha raptado a Vol, la bruja seiðr de los Hermanos de Sangre y esposa de Glornir, su jefe. Varg ya es un miembro más de los Hermanos de Sangre, pero la búsqueda de los asesinos de su hermana sigue siendo una prioridad para él.
    Elvar aún no ha superado que ha participado en la liberación de la diosa dragona Lik-Rifa, pero también está obligada por el blóð svarið, el juramento de sangre, a rescatar al niño raptado por Ilska la Cruel y su escuadra de Alimentadores de Cuervos. Por lo tanto, Elvar tiene que asumir el terror que ha infligido al mundo con su búsqueda de la fama en la batalla al mismo tiempo que debe encontrar la manera de rescatar a un niño rodeado de guerreros y una diosa dragona.
    En cuanto a Orka, solo piensa en recuperar a su hijo. Nada más le importa.
Estos tres personajes continuarán con sus búsquedas personales, pero los ecos de la guerra resuenan en Vigrið y los tres se verán arrastrados lenta pero inexorablemente hacia un conflicto de mayores dimensiones.
En el segundo libro habrá dos nuevos puntos de vista. El del personaje de Biórr, miembro de los Alimentadores de Cuervos de Ilska que se ha infiltrado en los Terrores de la Batalla y convertido en el amante de Elvar, y Guðvarr, el sobrino de la jarl Sigrún. Espero que estas dos nuevas incorporaciones ayuden a dar una visión más global de los acontecimientos que se producen en Vigrið.

Ya para acabar, tengo que preguntártelo: ¿Si fueras un corrompido, de qué dios te gustaría heredar sus poderes?

Oh, la respuesta es sencilla: Ulfrir, el dios lobo. Me gustaría ser un úlfhéðnar. ¿Qué puedo decir? Siempre me han encantado los lobos.
 

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