
Si tu pasión es la lectura, seguro que tu mesilla de noche desborda con todos los libros que tienes pendientes de leer. ¿Lo hemos acertado? Y a esta pila se le suman los regalos y autorregalos del Día del Libro, tu cumpleaños o Navidad, ¿verdad? Ojalá poder tener más tiempo para dedicarle más horas a tu gran afición y poder adelantar con todas tus lecturas pendientes. Vamos, el sueño de todo lector.
Por aquí no tenemos el poder de alargar las horas, pero sí podemos darte algunos consejos que te pueden ayudar a leer más deprisa y, así, optimizar tu tiempo de lectura. Sigue leyendo si quieres saber cómo puedes leer más rápido. Y alerta spoiler: el gran secreto pasa por entrenarte con la práctica diaria, por lo que deberás dedicar a los libros un tiempo de calidad. ¿Descubrimos juntos esos trucos? ⤵️
Aprender a leer más rápido se consigue, principalmente, mediante la puesta en práctica de una serie de trucos. Por eso, un buen consejo al empezar a ejercitar la lectura rápida es hacerlo con lecturas más sencillas y entretenidas. Puedes probar con una historia que te guste mucho, un libro corto o la biografía de algún personaje que te apasione. Procura que sea una lectura que te interese especialmente, para que te resulte más fácil fluir entre las páginas del libro. ¿Lo tienes? A medida que vayas cogiendo el ritmo, verás que puedes probar con libros de otros géneros y estilos.
Puede parecer obvio pero si al empezar este post decíamos que lo más importante es la constancia, es porque lo es. ¿Y cómo puedes entrenar para una carrera de atletismo si no tienes una pista de entreno cerca? Pues lo mismo con la lectura. Si tienes un libro a mano en todo momento, ya sea en casa o cuando vas a hacer encargos, siempre podrás recurrir a la lectura en esos ratos muertos que de otro modo muy probablemente dedicarías a hacer scroll.
La atención es algo que se entrena y teniendo un libro siempre cerquita te aseguras de poder pasar un buen rato y cultivar un hábito positivo siempre que quieras. Aquí te dejamos algunas ideas de libros para empezar.
Tumbarse en el sofá o en la cama para leer es, desde luego, uno de los grandes placeres que disfrutamos como lectores. Pero si lo que realmente queremos es mejorar nuestra concentración y acelerar el ritmo lector, debemos adoptar una posición de trabajo. Sí, sí, lo que has leído. Para avanzar más en la lectura quizás es mejor sentarse a leer en una mesa, con una buena iluminación y lejos de distracciones. Las bibliotecas, por ejemplo, son los espacios ideales para entrenar tu capacidad de lectura rápida. Ya verás como algo tan sencillo como tu postura marca una diferencia importante.
Sí, sabemos que es dificil. De hecho puede que sea una de las cosas más dificiles de conseguir en nuestra vida moderna llena de apps y notificaciones para todo. Por eso es necesario que seas intencional: durante el rato que quieras leer, mete el móvil en un cajón y siléncialo, o incluso mejor si puedes dejarlo en otra habitación. Saber que tienes que levantarte para ir a buscar tu teléfono hace menos probable que estés con él en la mano todo el rato y así podrás centrarte en la lectura.
Cuesta, lo sabemos, pero ya verás que si lo consigues es de lo más gratificante. De hecho es algo que puedes no solo aplicar a tus sesiones de lectura sino que aprender a vivir sin el móvil soldado a tu mano es un hábito del que se pueden beneficiar otras muchas facetas de tu vida.
En nuestro mundo de estímulos constantes y multitasking suele ser difícil poder dedicar un rato largo a cualquier tarea. Pero lo cierto es que buscar estos momentos en los que nada ni nadie te distraiga y puedas leer durante un buen rato te puede ayudar a mejorar tu concentración y, en consecuencia, también contribuirá a que leas más rápido.
Esto es así porqué el cerebro necesita un tiempo para adaptarse al ritmo de la lectura. Los amantes de los libros pueden aprovechar cualquier minuto libre que tienen para avanzar ni que sea una página, pero si puedes conseguir al menos 20 o 30 minutos solo para leer, verás cómo tu ritmo lector mejora considerablemente.
Aprender a leer más rápido consiste también en saber en qué momento debes frenar el ritmo y reducir la velocidad lectora. Del mismo modo que un corredor de maratones no corre todo el rato con la misma intensidad, un lector con grandes habilidades para leer deprisa también debe saber administrar el ritmo de la lectura.
Si tratas de leer demasiado rápido un fragmento o contenido complejo y ves que no lo comprendes del todo, es el momento de frenar y reducir el ritmo de la lectura. No se trata únicamente de leer más rápido, sino de poder sacar un mayor partido al tiempo que dedicas a la lectura, para poder centrarte en lo importante y sacarle el máximo provecho a todo lo que lees.
Puede parecer un recurso infantil, lo sabemos, pero lo cierto es que seguir la lectura con punto, un lápiz o incluso el dedo nos ayuda a no perder la frase que estamos leyendo y, por lo tanto, nos ahorra un tiempo valioso. Pero es que, además, está demostrado que seguir la lectura con una guía también ayuda a marcar el ritmo de la lectura. Con un poco de práctica, ¡te puede ayudar a ir mejorando tu marca personal lectora! Y al acabar el año habrás devorado más libros casi sin enterarte. Así que no subestimes el poder de los pequeños gestos.
Y ahora que ya sabes todos nuestros trucos, recuerda que si necesitas ideas de libros para poner en práctica tu capacidad lectora y mejorar tu ritmo para leer más rápido, ¡en nuestra web tenemos todas las recomendaciones que necesitas para dar con el libro perfecto para ti! Junto a él, estamos seguros de que practicar para leer más rápido se va a convertir en todo un placer.
¡Felices lecturas! Y no te olvides de pasar por comentarios para decirnos qué trucos son los que te ayudan a ti a leer más. Nos encantará descubrirlos. ❤️
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