Del colapso de Weimar al ascenso de Hitler: una crónica esencial para entender las fragilidades de la democracia
En septiembre de 1930, Adolf Hitler juró ante el Tribunal Supremo que solo usaría vías legítimas para alcanzar el poder. En enero de 1933, fue nombrado canciller. Lo que siguió no fue un golpe militar, sino una demolición interna: en un implacable lapso de solo 53 días, se...









