Altea Cantarero escribe desde que tiene memoria. Nació en el verano mediterráneo al albor de los años ochenta en Alicante y hoy vive en algún lugar del sur. No habla mucho de sí misma y, a la vez, lo dice todo entre sus páginas.
Hija de emigrantes manchegos, sus raíces conquenses atraviesan su escritura. Alguna vez ha contado lo que es para ella escribir —ese «fuego»—, o por qué su abuelo la llamaba «cervantina».
Como profesora de Filosofía en la Universidad de Granada, ha colaborado en distintos medios y cultivado géneros diversos, desde el ensayo de investigación hasta el relato o la poesía.
Siempre se ha sentido atraída por el género negro, por esos «cuentos de vieja» que prolongan en la edad adulta el hechizo de las historias narradas al caer la noche: relatos que inquietan, seducen y nos obligan a seguir leyendo para saber un poco más.

13/01/2027 - Editorial Planeta
Libro - Tapa dura con sobrecubierta