¡Hola! Estás entrando en nuestra web de España, si quieres acceder a la web de USA haz clic aquí.

Las frases más inolvidables de Mark Twain

Imagen articulo: Las frases más inolvidables de Mark Twain

Tal como escribió Italo Calvino, “Mark Twain no solo tenía conciencia de su papel de escritor de entretenimiento popular, sino que se enorgullecía de él”. Por eso, este prolífico autor estadounidense no dudó en afirmar, en una carta a su colega Andrew Lang, que nunca se había propuesto instruir a sus lectores, sino tan solo hacerles pasar un buen rato. Hoy podemos afirmar que cumplió este objetivo con creces. Más de un siglo después de su fallecimiento, sus libros siguen proporcionándonos tardes y tardes de diversión.

Antes de convertirse en Mark Twain, Samuel Langhorne Clemens –este era su verdadero nombre– fue tipógrafo en un pueblo del Mississippi. Como sus personajes adolescentes más célebres, fue un buscavidas que anduvo de un sitio para otro tratando de hacerse rico en diversos proyectos en apariencia poco sensatos como descubrir plata u oro. Su dispersa trayectoria aventurera no parecía augurar un futuro prometedor, pero cuando decidió probar con el periodismo y la escritura de piezas humorísticas consiguió dar con su verdadera mina de oro. Twain acabaría convirtiéndose, gracias a su ingenio, en el gran “satirista” de la narrativa norteamericana.

 

Tom Sawyer y Hucleberry Finn, sus personajes icónicos

Twain no solo fue un excelente escritor humorístico, también fue un avezado observador de la naturaleza humana. Dos de sus novelas más famosas son emotivos relatos de iniciación en la vida adulta, que se disfrutan también como crónicas “picarescas” protagonizadas por adolescentes que habitan en St. Petersburg, una población ficticia de Missouri, muy parecida al pueblo de Hannibal, donde creció el propio autor. 

Entre 1876 y 1878, Twain publica Las aventuras de Tom Sawyer, clásico de las letras estadounidenses que es mucho más que una gran novela juvenil. Y, de hecho, uno de sus amigos, Huckleberry Finn, protagoniza sus propias aventuras en una serie de nuevas entregas seriales publicadas entre 1884 y 1885. Las peripecias del joven junto al esclavo prófugo llamado Jim sirven para componer un bello y clarividente retrato de la sociedad sureña, en la que el racismo, los prejuicios y las supersticiones están aún muy presentes, pero en la que también hay lugar para cultivar la amistad o el amor por la naturaleza.   

 

La sabiduría de Twain en sus propias palabras

Bajo su aparente pose indolente, Twain escondía una mirada escéptica (e incluso depresiva, en sus años finales) sobre nuestro paso por este mundo, que combatía con saludables dosis de sarcasmo. Él mismo no dudó en afirmar que «la fuente secreta del humor no es la alegría, sino la tristeza». Para él, el ser humano no era esa maravilla de la Creación que habían cantado los clásicos, sino un ser que había sido hecho el fin de semana, «cuando Dios estaba cansado». Pero nuestra imperfección no nos eximía de tratar de hacer las cosas lo mejor posible: «Vivamos de manera que cuando muramos, incluso el enterrador lamente nuestra muerte», dijo en una ocasión.

  

Citas célebres sobre el humor y la ironía

«La ira es un ácido que hace más daño al recipiente que la almacena que a cualquier cosa en la que se vierte».  

El autor apostaba por el pragmatismo y el realismo ante las decepciones de la existencia: «El clima es lo que esperamos, el tiempo es lo que tenemos», dijo una vez. No tenía problema en provocar a los guardianes de la moral: “No quiero comprometerme con el cielo ni con el infierno. Tengo amigos en ambos lugares”. Este escritor hecho a sí mismo (“No dejes que el colegio interfiera en tu educación”), solo consideraba la posible existencia de un pecado, el de no haber vivido por miedo.

«La verdad es más rara que la ficción».

Una de sus frases más conocidas confirma el particular talento de Twain como intérprete de la existencia humana. Por eso, regresar a sus libros permite reconstruir toda una época y, al tiempo, reflexionar sobre diversas cuestiones de índole universal.

 

Los mejores libros para conocer a Mark Twain

Merece la pena leer (o releer) sus grandes novelas de iniciación en la vida adulta –las ya mencionadas Las aventuras de Tom Sawyer y Las aventuras de Huckleberry Finn–, relatos sensibles y a la vez hedonistas protagonizados por jóvenes de espíritu deliciosamente ácrata. Si ya los has leído, ¡no dudes en dejarnos tu reseña sobre ellos!

«Conoce primero los hechos y luego distorsiónalos cuanto quieras».

Portada Las aventuras de Tom Sawyer

Las obras más emblemáticas de la literatura juvenil, dirigida a niños, jóvenes y adultos. Su diseño especial da valor al libro como objeto exclusivo, además de ser un clásico indispensable en la biblioteca de cualquier lector.

En una población a orillas del río Mississippi vive Tom Sawyer, un muchacho travieso, experto en saltarse las normas y escabullirse de la escuela para embarcarse en las aventuras más peligrosas y disparatadas. A pesar de vivir en 1850, en el sur de Estados Unidos, en una época marcada por la esclavitud y a las puertas de una guerra inminente, Tom Sawyer respira libertad e imaginación. Siempre al margen del mundo de los adultos, Tom se divierte de mil formas diferentes; jugando en el bosque, navegando en un barco pirata y buscando tesoros, pescando en el río o nadando, y comiendo manzanas como si fueran el dulce más preciado. Todo eso es lo que hace de Tom un personaje en el que de algún modo te reconocerás, porque con él te adentrarás en ese verano permanente que todos nos resistimos a olvidar.

Portada Las aventuras de Huckleberry Finn

Las obras más emblemáticas de la literatura juvenil, dirigidas a niños, jóvenes y adultos. Su diseño especial da valor al libro como objeto exclusivo, además de ser un clásico indispensable en la biblioteca de cualquier lector.

Con Las aventuras de Huckleberry Finn, Mark Twain (1835-1910) alcanzó su mayor logro literario. En ella, Huck Finn, el mejor amigo de Tom Sawyer, huye de su malvado padre y recorre el río Misisipi junto a un esclavo prófugo, Jim, quien también huye por el temor de ser vendido. Los dos jóvenes navegarán río abajo en busca de la libertad y en su viaje se darán de bruces con numerosas y arriesgadas aventuras.

Otros contenidos que te pueden interesar

Comentarios y valoraciones sobre el artículo: Las frases más inolvidables de Mark Twain

Actualmente no hay comentarios para este artículo, sé el primero en comentar