Henri Atlan es aquel simpático biólogo que ya nos había demostrado, en su libro Con razón y sin ella (Metatemas 24), que existen varias maneras de «tener razón», todas legítimas aunque distintas, para dar cuenta de todo cuanto nos informan los sentidos. Pues bien, en Cuestiones vitales, se mete literalmente «en la boca del lobo» para desenredar los malentendidos que va tejiendo el...









