Tras “El asesinato de Pitágoras”, “El asesinato de Sócrates” y “El asesinato de Platón”, Marcos Chicot nos trae la novela que habla del tercero de los grandes filósofos de la Antigüedad: Aristóteles.
Éstas son mis impresiones
En tiempos de Aristóteles y el gran Alejandro Magno, las cosas en Grecia siguen revueltas. Guerras, afán de expansión del rey, conflictos entre las diferentes polis griegas, afán de medrar de algunas personas… El lío está servido.
En medio de ello, la espartana Penélope tiene que huir de Esparta y recala en Atenas donde conocerá al famoso Prometeo.
Cada novela se dedica a un filósofo: Pitágoras, Sócrates, Platón y Aristóteles. Son historias independientes que pueden leerse en cualquier orden aunque, obviamente, el hilo temporal hace que sea mejor leerlas en orden. Por otro lado, hay otra cosa que conecta a las tres últimas novelas: Deyanira, punto de partida de una saga familiar que empezó en tiempos de Sócrates y continúa con sus descendientes en tiempos de Aristóteles.
Probablemente, alguno piense “no voy a leer este libro porque no me gusta la Filosofía”. Por supuesto, estáis en vuestro derecho de no leerlo pero que no sea porque os asuste la Filosofía. Yo no leo Filosofía (y tampoco me atrae, la verdad) pero este y los anteriores no son libros sobre Filosofía. Son novelas históricas con algunas referencias a esos filósofos y a su pensamiento. Pero, pocas, no os preocupéis. De hecho, las pocas explicaciones que hay sobre algunos aspectos del pensamiento de Aristóteles son interesantísimas y no me hubiese importado que fueran unas pocas más.
Como digo, esta novela es ante todo histórica. La ambientación espacio-temporal es magnífica y acabas sabiendo mucho de la época de Alejandro Magno y Aristóteles. De grandes hechos históricos como batallas pero también de la vida de la gente normal: de cómo se organizaban las ciudades, la política, el comercio, los artesanos, el deporte… Y, lo que más me ha gustado, la forma de vida de las mujeres a través de Penélope y de la madre de Prometeo.
Es también un thriller histórico por la manera tan ágil en que está todo narrado. Hay peleas, intrigas, traiciones, persecuciones, amores, desamores…. Personajes increíbles como Penélope, Prometeo, su madre y, por supuesto, Aristóteles. Otros a los que odiaréis profundamente como Caronte, que se hace sencillamente odioso.
Una novela muy bien documentada con la que, sin darnos cuenta, aprendemos mucho a la vez que disfrutamos. Una lectura ágil y amena que me ha dejado muy buen sabor de boca.
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