“Mississippi, 1933. Meg, de once años, vive en un orfanato desde que su madre desapareció una Nochebuena sin dejar rastro(…)
Birdie, una joven fuerte y rebelde, llega a Oxford en plena Gran Depresión para pedir ayuda a su hermana, ahora casada con un influyente banquero de la alta sociedad.”
El destino unirá las vidas de Meg y Birdie y hará que se encuentren con otras mujeres solas, en apuros, desesperadas, …pero también luchadoras, generosas, sacrificadas e indomables…
Y es la amistad que nace entre ellas y su lucha contra una sociedad que las relega la trama principal de esta novela.
Todo ello en Oxford, un pueblo de Mississipi, un escenario tan bien descrito que funciona como un personaje más. Yo me veía en aquella casa, sentada en el porche, luchando contra el calor y observando…
¡Qué historia ha escrito Kathryn Stockett y qué personajes nos ha regalado! Todos, y sí, digo bien, todos, son unos personajazos. Pero claro, hay podio, y este lo ocupa Meg. La adoré desde el minuto uno y pasa directamente a mi lista top de personajes que se quedan conmigo para siempre.
¿Y el final? El que tenía que ser, real, creíble, pero sobre todo, emocionante y emotivo.
Esta es la segunda novela de la autora diecisiete años después de su debut con “Criadas y señoras”. Creo que ese tiempo se nota no solo en la escritura sino también en la labor de documentación ya que cuenta muchos detalles y acontecimientos de la época. Espero que no tarde tanto en volver a publicar y espero que, de este, también haya película, o serie.
Recomiendo🙌🏻
“Lo único que le pido a la vida es una ventana con vistas decentes, unos caramelos y algo para leer. ¿Acaso es demasiado?”