El retrato más mordaz de la cultura de la codicia que conquistó Wall Street
Los ochenta. Wall Street. El juego se llamaba El póquer del mentiroso
Hubo una época en la que un joven de veinticinco años podía entrar en un banco de inversión sin saber apenas nada de bonos y, poco después, negociar por teléfono operaciones de millones de dólares. Eso fue lo que le ocurrió a Michael Lewis...













