UN LIBRO TIERNO Y LUMINOSO QUE, DESDE UNA INTIMIDAD RADICALMENTE NUEVA, TRANSFORMA LA INFANCIA COMPARTIDA ENTRE MADRE E HIJA EN UNA EXPERIENCIA DE LECTURA ÚNICA
«La nostalgia se come a mordisquitos pequeños y dulces como esta novela, que nos lanza por un tobogán brillante hacia la infancia.»
Lana Corujo, autora de Han cantado bingo
«Carlota Visier ha construido una voz infantil que hace...










