Hace unos años Lucía se fue a vivir a un pueblo perdido. Quiso dárselas de blogger y emular una vida silvestre sin éxito. Entre libros de Jane Austen y copas de vino, se dio cuenta de que en realidad no hace falta ser tan cool, que la vida Pinterest no existe y que esos días en los que una se levanta con cara de col de Bruselas siempre tienen remedio. De todas esas cosas de la vida nació un...












