Para caminar en línea recta, primero hay que inclinarse hacia un lado, y después, hacia el otro, aconseja un antiguo proverbio chino. En el esfuerzo por conseguir resultados, que es lo que justifica al fin y al cabo la existencia de la empresa, los directivos se inclinan hacia ambos lados, aunque no siempre con acierto. El bagaje de la experiencia se muestra impotente para disipar la...










