Cuenta el prestigioso periodista israelí Gabriel Stern que, mientras patrullaba en un hospital abandonado en el Jerusalén de 1948, se encontró cara a cara con un hombre armado y Stern, aterrado, disparó de inmediato... con lo que destrozó el espejo donde se había visto reflejado: se había anticipado a disparar contra el presunto enemigo que su miedo había construido. En la paz sin excusa,...











