Viajar en tren es mágico. A veces, la magia está dentro: en un tren con sitio para moverse y conocer gente, cenar en el vagón restaurante con manteles blancos, dormir en un compartimento privado entre sábanas almidonadas con el sonido de las ruedas de acero sobre los raíles. A veces, la magia está fuera, en el paisaje que atraviesa el tren: una aventura, una experiencia, una incursión en...







