Con aguas de color turquesa y una costa salpicada de playas de arena blanca, calas escondidas y acantilados, Mallorca es un destino perfecto para los que disfrutan junto al mar. Pero la isla es más que eso, alberga también un rico patrimonio cultural, ciudades y pueblos llenos de encanto y una sierra montañosa de singular belleza donde se podrá practicar senderismo, pedalear por sinuosas...







