Según las estadísticas, solo pasamos unos once minutos de media concentrados en una actividad antes de que algo o alguien nos interrumpa. Nuestro cuerpo está, pero nuestra cabeza no. Consecuentemente, todo ese tiempo malbaratado deriva en estrés, ansiedad, sensación
de agobio, de llegar tarde a todo, de no tener tiempo para nada.
Este libro ofrece soluciones efectivas en tres ámbitos...











