El testimonio extraordinario de un Josep Pla vulnerable e inmenso, que transforma una experiencia límite en una obra maestra de lucidez literaria.
La noche del 17 al 18 de agosto de 1972, Josep Pla sufre un infarto de miocardio mientras está solo en la masía de Llofriu. Tiene setenta y cinco años. El dolor, el sudor, el miedo y la conciencia de la muerte lo acompañan durante horas...





























