
Se acerca el verano y con él también el viaje que tanto ansiabas 🌴. Pero un gran viaje conlleva una gran responsabilidad: ¿Dónde puedo alojarme? ¿Qué lugares imprescindibles debería visitar? ¿Qué platos típicos debería probar? ¿A qué restaurantes puedo ir para probar ese plato sin que me saquen un riñón? ¿Necesito solicitar un visado? ¿O sacarme una tarjeta de transporte?
Seguro que este año has pensado en la posibilidad de usar la IA para organizar tus viajes y así quitarte un trabajo de búsqueda infinito por Internet. Pero tu conciencia no se queda tranquila dejándolo todo en manos de la IA porque, seamos sinceros, no siempre es de fiar.
Como sabemos que no todo es blanco o negro, y que la IA, en efecto, puede aclararte muchas dudas con solo una pregunta, en este artículo analizaremos los pros y los contras de organizar viajes con inteligencia artificial y con guías de viaje.
Planificar viajes con IA ya no es una rareza. Se usan a menudo herramientas como ChatGPT para viajar o plataformas específicas que generan itinerarios con IA, como Wonderplan.
Según una encuesta de Global Rescue, cerca del 30% de los viajeros internacionales ya utiliza este tipo de soluciones para preparar sus rutas. ¿Y qué les ofrecen? Rapidez, una relativa personalización –dependiendo de tu habilidad para redactar prompts– y la sensación de tener un asistente disponible 24/7. La promesa es tentadora, aunque nos deja la duda de si la inteligencia artificial puede reemplazar la sensibilidad humana en el acto de viajar, sin sacrificar la autenticidad o la conexión con el lugar.
Existen casos documentados en los que ChatGPT había inventado una región en un pueblo rural de Perú o sugerido un itinerario en Italia que no tenía ningún tipo de lógica de desplazamiento. E incluso en temas menos relacionados con el viaje en sí, también se conoce algún caso en que había inventado los horarios de apertura y cierre de servicios o los requisitos necesarios para entrar en un país.
Por eso, en cuestiones clave –visados, transporte, horarios– consultar la web oficial o las guías de viaje es lo más recomendable, y nunca debería ser una opción dejarlo en manos de una inteligencia artificial. La IA puede estar recopilando datos desactualizados o directamente erróneos, y en determinados destinos eso puede suponer desde un contratiempo hasta un problema que ponga en peligro la integridad física ⚠️.
Pero si en algo sí que nos ha solucionado a todos un poco la vida la IA es en la inspiración, especialmente desde que viajar es una actividad que realizamos con bastante frecuencia. Existen todo tipo de estancias –desde un resort con todo incluido hasta un refugio de alta montaña– y todo tipo de destinos –desde las capitales europeas hasta las islas paradisíacas de la polinesia francesa–, y elegir entre tanta oferta puede convertirse en un dolor de cabeza. Aquí es donde la inteligencia artificial puede echarnos una mano para empezar a organizar una escapada que se adapte a nosotros al milímetro.
Aunque usar la IA para organizar viajes es útil, también presenta dos limitaciones importantes que conviene tener en cuenta.
Por un lado, los algoritmos de la IA tienden a recomendar los mismos lugares populares, lo que puede contribuir a la saturación turística y a la gentrificación de ciertos destinos. Si todos reciben los mismos itinerarios con IA, aunque con pequeñas variantes, el resultado es una experiencia cada vez más homogénea.
Pero si existe una limitación que le hace perder todo su potencial es la falta de experiencia humana. Viajar no es solo una cuestión de optimizar el tiempo que pasas en el destino, es también construir una experiencia simbólica, y para ello es necesario elegir un lugar por instinto, equivocarte de calle o improvisar una actividad. La IA no “sabe” en el sentido humano de la palabra, solo predice texto basado en datos previos. Y esto es importante de recordar.
Llegados a este punto, vamos a desvelar algo que puede que no te esperes leer: no existe una herramienta mejor que la otra. Las guías de viaje no compiten con el uso de la IA para organizar viajes, sino que se complementan.
En un contexto donde la automatización gana terreno, las guías de viaje aportan criterio, que sigue siendo algo muy complejo de replicar con la tecnología. No solo nos dicen qué ver, sino por qué merece la pena verlo; no recomiendan un restaurante solo por su calidad o su aspecto, también apuntan aquello que los hace especiales.
El dilema actual, el de la automatización vs experiencia humana, nunca dará un resultado satisfactorio si elegimos una sola opción. La IA puede ayudarte a construir el esqueleto del viaje, pero son las guías las que le darán profundidad, contexto y sentido.
La IA puede ser una aliada excelente para:
Mientras que las guías te ayudarán a:
La clave está en no convertir las apps IA viajes en un piloto automático; usarlas como herramienta, no como sustituto total. Planificar bien implica también dejar espacio para lo improvisado, elegir con criterio humano —teniendo en cuenta lo local, la sostenibilidad y lo que realmente conecta contigo— y no solo lo que aparece como “recomendado”.
Así pues, ahora que ya sabes que las herramientas de IA para viajes y las guías tradicionales funcionan mejor juntas, querrás indagar un poco en los libros de viajes que pueden complementar tu planificación digital. ¡Tienes uno para cada opción que te sugiera la IA! 😜
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