«Espero, estoy seguro, que al igual que yo piensas que debemos evitar dejar, tras nosotros, trazos de nuestra vida íntima.». Con estas palabras, escritas en 1946, Paul Eluard insinúa a Gala su voluntad de que ésta destruya las cartas reunidas ahora en el presente volumen. Sin embargo, durante los treinta años en que sobrevivió al gran escritor francés, Gala, que se decía enemiga de todo...








